A partir de un excelso esfuerzo defensivo, Oklahoma City Thunder encontró la manera de borrar de la pista el juego de encaje de Popovich y logran apretar una serie que sigue camino de ser recordada en los próximos años.
Tal como se esperaba, los Thunder salieron en tromba y gracias a un recital de robos de Sefolosha acumulaban un 8-0 inicial que obligaba a parar el encuentro a Popovich. Tras ello, Parker empezó a deshacerse del empalagoso marcaje del alero suizo y Duncan a meter a media distancia y en un visto y no visto los Spurs ya mandaban (12-13). Stephen Jackson y Nick Collison hacían de Ginobili y Harden y encauzaban varias canastas consecutivas para cerrar los primeros doce minutos.
Cinco puntos de Ginobili ponían la máxima visitante (22-27) pero el partido mantenía su esquizofrenia con un nuevo parcial de 9-0 para los locales. Una técnica a Durant por protestar una falta en ataque de Harden sobre Neal, trababa el partido y el arbitraje se cebaba con un Splitter que se veía con tres personales en un visto y no visto. Nueve puntos consecutivos de James Harden hacia subir la diferencia (38-30). El juego de los tejanos no era tan combinativo como es habitual y cada minuto el partido y el resultado se les iba escapando de las manos hasta llegar al descanso con 54-41. Las 13 pérdidas de balón, la mayor losa para los de Pop.
Sefolosha y Green intercambiaban triples para abrir la mecha de un tercer cuarto que vio como los locales continuaban corriendo y sobrepasando a unos irreconocibles Spurs (63-46). Cuando encontraban tiros liberados, los 4 veces campeones de la NBA tampoco lograban acertar y el partido entraba en un punto de no retorno (68-48). La defensa de Oklahoma no bajaba el ritmo, agresiva en las líneas de pase, tan vitales para su rival, y continuamente activa sobre el balón y los espacios. El 3-0 ya no era una posibilidad pese a que Stephen Jackson quería mantener la vida con sendos triples (75-60).
Un parcial de 8-0 no daba lugar a las dudas y convirtió el último cuarto en un mero trámite –con nueve minutos para el final ya compartían pista Mills, Anderson y Blair- para certificar tanto el 2-1 como que estamos ante una serie que promete ser muy duradera.