Muchos deportistas de todas partes del mundo se han ido adentrando y enganchando al mundo del poker, un juego de “azar” que ha ido cogiendo más y más adeptos y a la vez se ha ido profesionalizando.
Dentro del mundo del deporte de élite, centrándonos en el baloncesto podemos encontrar a un incalculable número de jugadores y estrellas que son auténticos jugadores de poker, algunos retirados, otros todavía en activo.
Un caso notable es Juan Carlos Barros, ex jugador de diversos equipos de la ACB que tuvo que retirarse debido a una grave lesión y por ello, en la actualidad, se ha convertido en un jugador de poker internacionalmente conocido, llegando a participar en el
World Series of Poker.
Otro ex jugador de la ACB que ha sido visto en varios torneos en España es el base, Berni Hernández.
En el mundo de la NBA también existen grandes leyendas aficionados al poker. Un claro ejemplo sería
Rodman que fichó para una sala de iPoker y durante este tiempo ha ido demostrando que es un buen jugador incluso participando en numerosos torneos benéficos.
Otro gran aficionado a este juego es el jugador de los Derek Anderson, Charlotte Bobcats. Entre las múltiples anécdotas que se comentan sobre este jugador se encuentra cuando perdió 30.000$ en una partida entre sus compañeros del equipo en una partida que se realizó en el avión de viaje entre Chicago y Detroit. Una estrella de la NBA, también muy relacionada con este mundo és Paul Pearce que se le ha podido ver en el World Series of Poker de Las Vegas. El jugador de los Boston Celtics pagó los 10.000 dólares que costaba la cuota de inscripción para participar en dicho evento.
También el conocido francés de los San Antonio Spurs, Tony Parker, es un reconocido jugador de poker y aprendiz de su ex mujer Eva Longoria.
Una curiosidad que existe entre los juegos de cartas y de azar en la NBA es que a los árbitros se le tiene terminantemente prohibido participar en cualquier evento relacionado con los juegos de azar y sin embargo, curiosamente esta normativa no afecta para nada a los jugadores.
Muchos jugadores están viendo en el poker una buena afición o refugio para “matar el tiempo” cuando se retiren del deporte de élite.