Sábado, 16 de octubre de 2021
03.10.2009 - 11:03h. [ Comenta la noticia ]
0 comentarios
Euroliga: Previa Le Mans - Alba Berlín, por Kantauri


Aprovechar la oportunidad concedida. ALBA y Le Mans dibujan la eliminatoria con mayor potencial y renombre de esta primera ronda del torneo clasificatorio. Dos equipos que estuvieron presentes en la última Euroliga y ocupan el primer escalón de relevancia en sus competiciones nacionales. Tanto en repercusión, capacidad de maniobra y prestigio. No obstante el nivel deportivo no siempre acompaña y ambos conjuntos llegan como “invitados” a este torneo, ya que la temporada pasada en sus respectivos campeonatos nacionales no rayaron a su mejor nivel. Ambos equipos quedaron fuera de la final y no lograron obtener plaza en base a los nuevos criterios que utiliza la Euroliga para la composición de su competición. Sí encontraron en función de su trayectoria reciente e importancia acomodo en este torneo previo donde deberán aprovechar el último tren para jugar en la máxima competición continental esta temporada.


- LE MANS MSB

Año fundación: 1939
Ciudad: Le Mans, Francia
Pabellón: Antares (6,000)

Posible quinteto base: Wright-Spencer-N’Doye-Salyers-Batista

Plantilla

4 Zack Wright Base 1.86
6 Dewarick Spencer Escolta 1.91
8 Antoine Diot Base 1.93
9 Maleye N'Doye Alero 2.02
11 Guillaume Yango Pívot 2.04
12 Thierry Rupert Pívot 2.02
13 Joao Paulo Batista Pívot 2.06
15 Marc Salyers Ala-Pívot 2.06
16 Negueba Samake Pívot 2.11
18 Pierre Etienne Drouault Escolta 1.94

Ent: J.D. Jackson


Al narrar la trayectoria histórica seguida por la Entente Orleanaise y su presencia, sorprendente y novedosa, por primera vez en un torneo europeo y con opciones de acceso a la Euroliga, hablábamos de las oportunidades que el cambiante e inestable baloncesto actual francés ofrece a clubes modestos. A 2009 es el club de Orleans quien representa ese espíritu. Unos pocos años antes fue el club de Le Mans quien supo ocupar el lugar dejado por los dominadores Villeurbanne y Pau Orthez para garantizar su presencia en Euroliga y hacerse un hueco entre los conocidos de la competición. El curso histórico seguido por Le Mans poco o nada tiene que ver con el del club de Orleans, pero sí en la forma de presentarse entre la elite europea con aires de novedad y modestia. Le Mans es un club antiguo, con solera, fundado en 1939, que posee un amplio historial aunque escrito desde un segundo plano dentro del basket galo. Sus éxitos son escasos, 4 títulos nacionales de los que tres fueron logrados a final de los ’70- inicios de los ’80 aprovechando el mejor momento de su historia con los hermanos Beugnot, Dubuisson a la cabeza junto a norteamericanos como Bob Wymbs o Floyd Allen. También pasaron cercanos a aquella época jugadores de la talla de Ostrowski o Monclar. Una etapa de éxitos corta, escasa dada la antigüedad del club, un historial donde incluso Gasca tuvo su paso como entrenador, pero que mantuvo a Le Mans como una de las plazas de baloncesto más reconocibles de Francia y desde la modestia construyó las bases para la bonanza que hoy disfrutan.

La historia de una refundación, de claros y oscuros. Contraste. Tras los éxitos llegó un lento declive que dio con el club en la segunda división francesa a finales de los ’80. Fue en 1993 cuando el club de Le Mans que hoy conocemos padeció una regeneración vital que supuso sentar bases para un nuevo crecimiento. El nombre de la entidad mutó, de Sporting Club Moderne al actual MSB, que hace referencia a la ciudad (Mans) y al río que otorga riqueza a ese departamento del Loira, Sarthe. Aguas sobre las que paulatinamente se fue asentando el club y obteniendo valores también de ellas. La regeneración afectó principalmente a una renovación en las infraestructuras del club, tanto a nivel directivo como a sus instalaciones. En 1995 se inauguró el pabellón Antares donde hoy juegan y también se empezó a planificar la creación del Centro de Formación de jóvenes que tanto rendimiento ha ofrecido al club. Situado en un paraje de ensueño a orillas del Lago formado por las aguas no del Sarthe sino de su afluente el Huisne, Le Mans obtiene riqueza en forma de material joven que sustenta las esperanzas del club, con un poder adquisitivo reducido respecto a otros clubes de ligas europeas distintas. Base compuesta por trabajo y dedicación plena que ha empujado al Le Mans a ser un club moderno, como figuraba en su nombre original, con el mismo palmarés modesto pero capaz de gozar durante el último periodo de ser un club de rango euroliga y estar situado en el primer escalafón del basket francés.

Siguiendo con la senda de trabajo que inició Alain Weisz a mitad de los años 90 en el regenerado Le Mans, la plantilla mancienne de cara a la temporada 09-10 se basa en una modesta configuración de 7 hombres principales en su rotación rodeada de jóvenes que siguen gozando de oportunidades en la primera plantilla del Le Mans. Desde el banquillo continúa en la dirección un histórico jugador del club, J.D. Jackson, quien ha intentado proseguir con la línea de trabajo iniciada la temporada anterior. De este modo siguen en la plantilla la columna vertebral de la mala campaña pasada salvo las bajas a las que no se pudo hacer frente como la de Blutenthal rumbo de nuevo a Maccabi Tel Aviv, y Alain Koffi que encaminaba sus pasos a la potente liga ACB en las filas del Joventut. Uno de los puntos sujetos también a remodelación por obligación es el puesto de base para acompañar el talento joven de Antoine Diot. Fue un puesto complejo el año anterior. La apuesta por Brian Chase salió bien y su destacada actuación en la primera fase de euroliga le sirvió para ganarse un lugar en el maltrecho roster de Dynamo Moscú. Su sustituto fue Bobby Dixon, procedente de Treviso, quien esta temporada jugará la Euroliga en las filas de ASVEL Villeurbanne. Así el nuevo jugador elegido para el puesto de base es Zack Wright, pequeño base de 24 años que cuenta con experiencia en el basket galo con 1 año pasado en Chalon. Jugador en la línea de lo que se buscó con Chase, eléctrico, veloz, buen juego ofensivo y partiendo en la toma de decisiones de su 1x1. Un base dinámico y que a pesar de su estatura presenta buenos números también en rebote, igual que en asistencias. Muy completo. Complemento al físico y el ritmo, la visión de juego, de Antoine Diot. Una de las promesas francesas con mayor potencial.

El puesto de escolta y referente exterior de Le Mans fue uno de los asuntos escabrosos durante el verano de 2008. Se trataba de reemplazar el inmenso hueco dejado por Nicolás Batum, que ponía rumbo a la NBA. Para el puesto de anotador se requirió los servicios de Dewarick Spencer, un golpe sobre la mesa del basket galo. Spencer procedía de una irregular temporada en la Virtus Bologna y regresaba a la competición que lo encumbró. Escolta talentoso, de clase, con una habilidad infinita para encontrar el camino hacía canasta. Será el encargado de dotar al Le Mans de la calidad diferencial que gane partidos merced a su muñeca. También el jugador capaz de atraer la atención de la defensa rival y abrir huecos para su compañero en el puesto de alero, Maleye N’Doye. Jugador dotado de un gran físico y una muñeca, aunque irregular, capaz de aparecer mortífera con espacios.

En la configuración del juego interior la apuesta ha ido en la línea de continuidad. El año pasado Blutenthal con su tiro exterior y la capacidad para jugar como alero o ala-pívot abierto obligando a abrirse a la defensa contraria y con ello la aparición de espacios donde el físico del conjunto francés y la disposición a correr pudiesen hacer daño. Llega al club Marc Salyers, otro jugador ya experimentado en la competición doméstica y clave junto a Spencer de los éxitos recientes de la Chorale Roanne. Se busca una buena integración en el vestuario y una rápida asimilación en los sistemas ordenados por el entrenador Jackson. Marc es un alero-pívot de 2,03 metros, muy móvil, dinámico y con una fortaleza física considerable. Un jugador que se encuentra cómodo en la media-larga distancia, abanico ofensivo que parte siempre de la velocidad y situarse cara al aro, buen reboteador y un jugador que vuelve a Francia en busca del ritmo perdido durante la fracasada aventura anterior en Ucrania. Salyers debe rellenar con su presencia el aporte orientado al perímetro de Blutenthal y cierta capacidad atlética, dinamismo, presencia en el rebote de Alain Koffi. Un esfuerzo considerable. Para ayudarle en ese objetivo llega también otro jugador experimentado en el campeonato galo, Thierry Rupert, también con experiencia en Euroliga de su carrera desarrollada en Pau. Un interior corto de centímetros que intenta suplir con trabajo, su fortaleza bajo tableros y aplicar con oficio y efectividad la corta gama de movimientos. Un trabajador. Para completar la rotación a tres hombres en el juego interior encontramos al brasileño Batista. La referencia interior. Un pívot que no rehúsa al contacto físico y gusta de jugar espaldas al aro, complemento perfecto a los jugadores que le rodean. Por su regularidad y progreso como jugador pasan muchas de las opciones de Le Mans para mostrarse sólido sobre el parquet. Desde un lugar mas secundario tratará de hacerse con minutos otro de los recién llegados, Guillaume Yango, jugador de gran presencia física que llega de una complicada temporada entre el basket italiano y el griego. Le Mans apuesta por jugadores que ya conocen el baloncesto francés, que prosigan con la línea anterior y ofrezcan una veloz adaptación al club y al vestuario.

Salyers jugó con Spencer en Roanne mientras que Zack Wright y Rupert compartieron vestuario la temporada pasada en Chalon, entrenados por uno de los históricos hermanos Beugnot, Gregor. Le Mans ha gozado de los mejores informes. Será clave poner de manifiesto ese rápido proceso de adaptación y entendimiento colectivo para afrontar el torneo clasificatorio con plenas garantías, sellando el regreso a su hábitat habitual durante la última época, la Euroliga. Completa el exiguo roster un ramillete de jóvenes que inician su carrera profesional en Le Mans, parte de ellos salidos de sus fantásticas instalaciones para el desarrollo de esa riqueza juvenil. Destacan dos chicos de 19 años, el escolta Drouault y el poderoso pívot nacido en Bamako Negueba Samake. Un center de 2,11 con una capacidad física excelente y un gran material sobre el que trabajar sus fundamentos y juego al poste. Destaca también la tímida presencia en el primer equipo del base congoleño de 1,90 y 18 años, Henri Kahudi. Un Le Mans clásico, con una marcada línea de continuidad en lo realizado la temporada anterior y con la vista puesta en las promesas que van incorporándose al primer equipo.


- ALBA BERLÍN

Año fundación: 1989
Ciudad: Berlín, Alemania
Pabellón: 02 World (15,000)

Posible quinteto base: Wright-Jenkins-McElroy-Bajramovic-Sekulic

Plantilla

6 Steffen Hamann Base 1.94
7 Philip Zwiener Alero 2.01
8 Dragan Dojcin Ala-Pívot 2.04
10 Blagota Sekulic Pívot 2.09
11 Julius Jenkins Escolta 1.87
12 Rashad Wright Base 1.89
14 Adam Chubb Pívot 2.08
15 Kenan Bajramovic Ala-Pívot 2.06
16 Andreas Seiferth Pívot 2.06
17 Oliver Clay Alero 2.05
19 Oskar Fassler Escolta 1.98
23 Immanuel McElroy Alero 1.94
Ent: Luka Pavicevic


El despertar del gigante dormido. Sería un buen título para la trayectoria de Luka Pavicevic al frente del ALBA Berlín, club de referencia en Alemania en las últimas dos décadas. El maestro balcánico llegó hace tres temporadas a un ALBA que había perdido el dominio sobre el basket germano. A pesar de su corta historia el equipo capitalino posee en sus vitrinas 8 títulos de liga, 5 de copa y en un lugar preferencial la Korac lograda bajo batuta de otro balcánico, Pesic, frente a la Stefanel de Dejan Bodiroga, único título europeo logrado por un club alemán. Trayecto exitoso camino de las dos décadas de vida apoyado en un potencial económico y social muy fuerte dentro del panorama nacional.

Los primeros siete campeonatos de liga los consiguió el ALBA de forma consecutiva entre 1997 y 2003. Sustituyendo la tiranía de otros siete trofeos seguidos del Bayer Leverkusen. El octavo, el extraño, único, casi como la Korac por lo que supuso, lo logró el ALBA dirigido por Pavicevic en 2008, tras un lustro de sequía y ausencia en la máxima competición europea. Un lustro de dominio alterno entre el Frankfurt de Didin, el Bamberg de Bauermann o el Köln de otro balcánico, Sasa Obradovic. El equipo berlinés con la inauguración de un nuevo y majestuoso pabellón, el 02 sede de la última final four, la estabilidad económica fruto de un trabajo intenso de captación de socios y dinamismo que le valió para lograr el premio que concede la Euroliga a la mejor organización, y las trazas por igual de solidez e ingenio de la mano de Luka Pavicevic desde el banquillo parecían dibujar un horizonte donde los albatros volviesen a dominar el basket germano. No ha sucedido así. Tras realizar una notable euroliga logrando el acceso al TOP16 y llevando a diez mil personas a las gradas, el ALBA se desinfló y terminó siendo eliminado en las semifinales. El sorprendente Oldenburg de otro balcánico, escriben la historia del basket reunificado alemán, Predrag Krunic, logró alzarse con el campeonato nacional y sellar su billete con plaza fija en la próxima Euroliga.

Para el ALBA esta reservada una invitación al torneo clasificatorio previo al inició de la fase regular. Por los méritos contraídos durante la pasada edición y el proyecto, ya paso a paso realidad, construido en Berlín entorno al baloncesto. Esta fase previa supone para el ALBA un reto de obligada superación. Inmersos en la celebración del vigésimo aniversario del club, no estar presentes en la Euroliga supondría una decepción que empañaría la buena trayectoria reciente. La construcción de unas bases sólidas sobre las que asentar un proyecto que aspire a ser algo mas que una cenicienta en el concierto europeo, aun horizonte que aparece remoto, lejano.

Este ALBA es un trabajo de autor, principalmente. Luka Pavicevic confirmó al máximo nivel lo que su trayectoria sobria y sólida en los banquillos había apuntado. Tras su gran trabajo al frente del Panionios griego, club que aprovechó la sensacional línea establecida para alcanzar la Euroliga la temporada pasada, Luka recaló en Berlín donde no tardó en hacerse un hueco entre los entrenadores con mayor proyección del continente. Devolvió el campeonato alemán a la capital y cuando todos presagiaban la debilidad del conjunto berlinés, aparente dada la fragilidad de su roster, lo introdujo en una brillante clasificación para la segunda fase. En un estilo que llegó hasta los aficionados y que registró grandes entradas en el modernísimo O2. Trabajo a destajo y una plantilla potenciada por las soluciones que desde la banda aportaba Pavicevic. Un equipo con un sello claro. Variantes tácticas para disfrazar las debilidades ofensivas proporcionando mediante una buena circulación de balón y unos esquemas “comprensibles” para la calidad y el talento de la plantilla berlinesa tiros cómodos y buena interpretación de la defensa rival. Más variantes y riqueza en el trabajo defensivo interpretando a la perfección los puntos débiles del rival y atacándole sobre ellos. La mano de Pavicevic fue alargada tanto en el buen trabajo realizado durante gran parte de la pasada temporada como en la limitación obvia técnica y físicamente de su plantilla terminando los Play Off a un nivel bastante bajo, lo que les costó una sorprendente eliminación en semifinales.

Si decíamos que Le Mans apuesta por la continuidad, esa sensación aun se ve multiplicada cuando hablamos del cuadro germano. Tan solo un cambio relevante en su plantilla, intentando seguir en una línea de trabajo, continuidad, conocimiento por parte de los jugadores de la construcción táctica y preponderando la figura del entrenador. Kenan Bajramovic en sustitución para el puesto de ala-pívot de Ansu Sesay. Un cambio que observando las disposiciones ideadas por Pavicevic durante la campaña anterior tiene un significado claro y simboliza el intento de apuntalar las bases ya edificadas a pesar del fracaso con el que se terminó la temporada. Bajramovic es un ala-pívot bosnio con sobrada experiencia en el baloncesto europeo, también en Euroliga, que goza de un excelente tiro exterior y sabe interpretar el juego a la perfección. Un pívot inteligente que suple su falta de condiciones físicas con una colocación perfecta, buena lectura de juego y una muñeca privilegiada. Dos aspectos clave para el juego berlinés: conocimiento de juego y tiro exterior fiable. La temporada anterior pudimos observar como muchas de las posesiones del ALBA terminaban en tiros cómodos desde la línea de tres puntos habitualmente en posiciones laterales, falladas dada la irregularidad que mostraron jugadores como Sesay. A mitad de la temporada anterior llegó Sekulic y ahora lo hace Bajramovic, jugador fiable y de porcentaje elevado en situaciones de tiro cómodas. Además aporta la capacidad de dar un pase más frente a defensas abiertas ante esas situaciones de amenaza desde la larga distancia y aprovechar el físico de sus compañeros asistiéndoles en el momento adecuado. Bajramovic será parte clave del engranaje de Pavicevic en un juego interior donde Sekulic deberá aportar calidad de resolución interior mientras que Adam Chubb y Dojcin forman un dúo de rotación con unas características similares a la pareja titular, en una versión de menor calidad, que tratará de tener siempre en cancha un patrón de juego similar y ofrecer la misma dinámica de trabajo. Deberán también cubrir la delicada baja del veterano pero extraordinario jugador Aleksandar Nadjfeji, importante en algunos momentos de la campaña pasada.

En lo que respecta al juego exterior, siendo similar al año anterior, la cuestión se agolpa alrededor de la figura de Julius Jenkins. Ya estaba presente la temporada pasada a las órdenes de Pavicevic pero ser perdió buena parte de la misma con continúas lesiones. Llamado a ser el referente anotador y jugador que dote de desequilibrio al equipo, el estado de salud de Jenkins será una de las cuestiones que marque la temporada berlinesa. Si esta al 100% formará junto al potente y completo alero McElroy una buena pareja en las alas. McElroy es un exterior versátil capaz de aportar no sólo anotación sino buen trabajo defensivo y solidez en el rebote. Su irregularidad en el tiro o lagunas ofensivas quedarían bien complementadas por la labor de un Jenkins en plenitud. Otro de los asuntos a resolver es la pérdida de Casey Jacobsen, lo que merma la rotación alemana y el fondo de armario ya de por si corto con el que contará Pavicevic. La apuesta que se realiza es por el jugador nacional siendo Zwiener, alero de 2,00 y 24 años, junto a Fassler, de 21 años, los encargados de progresar y crecer para poder dar descanso a la pareja de norteamericanos titular. Uno de los problemas que puede volver a padecer el ALBA procede de lo escaso de su rotación y su talento potencial. Quizá superar este torneo clasificatorio significase la llegada de un jugador exterior más a la plantilla, otro aliciente para Pavicevic. Antes de ello Rashard Wright podría ayudar en labores de escolta. El puesto de base se mantiene inalterado. El norteamericano Wright y el trabajador Steffen Hamann formarán el dúo que debe apretar la creación rival por intensidad y físico, haciendo no pensar con claridad al base contrario, y mantener un ritmo adecuado para implantar los esquemas que idee Luka Pavicevic. El hombre en el que empieza y termina todo en este ALBA Berlín, y una de las notas mas que positivas de la pasada Euroliga.



Compartir noticia:  Facebook |  Twitter |  Menéame |  Digg |  Del.icio.us |  Technorati |  Yahoo! My Web   


Noticia publicada por Kantauri

0 comentarios
Danos tu opinión
Danos tu opinión
Nick:


Comentario:


Código de seguridad: 6035

Por favor, necesitamos que reescribas el código de seguridad para asegurarnos que no se trata de un robot:


Patrocinadores: Federación Española de Baloncesto           Marina Esports           Basket Málaga

© BasketMe, 2006-2011   RSS   |   Live scores   |   Aviso legal   |   Contacto   |   Colabora con nosotros   |   Créditos