Lunes, 25 de octubre de 2021
30.10.2009 - 20:25h. [ Comenta la noticia ]
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Euroliga: Resumen de la 2ª jornada, por Kantauri


- Diálogo

Lyon se vestía de gala. El ASVEL, uno de los símbolos del basket francés, regresaba a la máxima competición continental tras un lustro de ausencia y recibía en la segunda jornada al equipo turco del Fenerbahçe. Primer partido en un Astroballe repleto, frente a una afición ilusionada por el proyecto de baloncesto que se pretende instaurar en la ciudad, y necesidad de ofrecer una cara más competitiva que la mostrada en Kaunas la semana anterior. Ambos equipos, franceses y turcos, llegaban a la cita con urgencias por sanar. El Fenerbahçe había sido derrotado con contundencia por el FC Barcelona en una paupérrima puesta en acción y el partido de Francia tomaba un cariz de mayor importancia a la que en un principio pueda corresponder al inicio de la competición. La inversión del equipo otomano durante el pasado mercado estival mostró mayor ambición que en temporadas anteriores y se esperan resultados acompañando a una trayectoria sólida, sin sobresaltos. Los dos equipos presentaban ausencias notables. El club de Estambul aun continuaba sin el concurso de Mirsad Turckan mientras que el ASVEL no podía contar con la participación de uno de los jugadores mas destacados en la apertura de la Euroliga y su mejor hombre en Kaunas, el pívot norteamericano Curtis Borchardt. Ambas bajas iban a marcar decisivamente el desarrollo de un partido de pulso anotador pobre e irregular, pleno de errores y donde ninguno de los equipos pudo recomponer su imagen y sembró dudas de cara al futuro más inmediato. Menos drástica la sensación en las filas francesas, donde la baja de Borchardt es pena capital.

El encuentro se convirtió en un enfrentamiento dual, permanente diálogo e intercambio de canastas entre Ali Traore y Tarence Kinsey. El pívot francés, ya internacional, aprovechó la ausencia de Borchardt para ocupar de forma sobresaliente su espacio y se impuso constantemente al poderoso juego de interiores turcos. Rebotes, fortaleza interior, intensidad, un reguero de puntos durante la totalidad del encuentro y gran acierto en la cercanía de canasta. Bajo su inspiración el Villeurbanne pudo aferrarse al partido y fue pieza clave para conceder respiración asistida a su equipo en los momentos más duros y devolverle a la vida en la remontada que abocó en un periodo extra. El Fenerbahçe había despegado en el marcador merced al acierto de Kinsey. El alero norteamericano estuvo muy acertado durante los 40 minutos de tiempo regular y condujo ofensivamente a su equipo, apoyado en la solidez bajo tableros de Omer Asik, que se aprovechaba de la energía derrochada por Traore en el plano ofensivo y encontraba el modo de castigar su flaqueza defensiva. El apartado interior era uno de los quebraderos de cabeza que tenía Tanjevic. La baja de Turckan trastoca los esquemas de situar un pívot móvil y con capacidad para jugar abierto que pueda influir positivamente en un desarrollo más interior de los jóvenes Asik, Savas o Erden. El técnico balcánico probó con Rasim Basak de inicio, para abrir espacios y defender al dinámico pívot Eric Campbell. Basak, recién recuperado de problemas físicos, esta a un nivel pobre y su presencia fue testimonial. En el transcurso del partido y a consecuencia de la situación comentada el conjunto turco dibujaría esquemas con Preldzic como “4” abierto. La primera parte fue un despropósito, llena de errores, fallos en los tiros abiertos y con Traore y Kinsey como únicos jugadores acertados en ambos equipos. El pobre 24-29, ventaja del Fenerbahçe, que reflejaba el marcador al final de los primeros veinte minutos es suficientemente elocuente.





El descanso sentó bien a ambas formaciones y la introducción en el partido con acierto de Bobby Dixon por parte local y la pareja Greer-Preldzic en el conjunto turco produjo un tercer periodo de ritmo vivo, aciertos imponiéndose al cúmulo de errores inicial y un parcial 22-26 en tan solo diez minutos que cambió la fisonomía del encuentro. Traore encontraba en Dixon compañía a su dominio interior mientras que la visión de juego de Lynn y Emir favorecía durante la segunda mitad la aparición de Omer Asik, espectáculo en cada continuación tras bloqueo y aprovechando sus centímetros para compensar la balanza respecto a Traore. El norteamericano Kinsey siguió siendo la principal arma ofensiva del equipo turco. Los entrenados por Tanjevic alcanzaron el último cuarto con 9 puntos de diferencia y la tranquilidad de haber ido en ventaja durante todo el encuentro. Pero el ASVEL fiel al guión del partido se apoyó en un imparable Traore para buscar la remontada. Llegó tras un parcial de 10-0 culminado con un par de grandes acciones del pívot francés. Greer y Preldzic aparecieron desde la línea de tiros libres para mantener al Fenerbahçe dentro del partido y finalmente una asistencia del esloveno a Asik pudo empatar el partido a falta de cinco segundos. Un último intento triple errado de Dewar envió el partido al periodo extra con empate a 64.

De mano de Preldzic y Erden el conjunto turco inició la prórroga de forma magnífica con un parcial de 4-0 que Bobby Dixon se encargó de igualar con una canasta y una asistencia para Traore. La igualdad se iba a mantener hasta el final siempre con pequeñas ventajas favorables al Fenerbahçe. Desde la línea de tiros libres merced a los problemas que causaba Greer en el 1x1 y alguna suspensión de Kinsey bastaron para doblegar los triples de Lukauskis y Kangur. Fenerbahçe lograba una importante victoria, 76-78, en su visita a Francia. Kinsey con 21 puntos y 7 rebotes fue el hombre mas destacado en filas otomanas, bien secundado por Asik, 13 puntos y 10 rebotes, así como por la labor en la intendencia de Preldzic, apareciendo en momentos clave del partido. El esloveno estuvo errático en tiro, 2/8, pero forzó personales y estuvo seguro desde la línea, capturó 4 rebotes y repartió 3 asistencias. El Fenerbahçe acusó un horrible porcentaje en tiros triple de su pareja de bases Solomon-Greer, 0/7 combinado. En el ASVEL la figura mas relevante fue la de Ali Traore, autor de 29 puntos y 13 rebotes. Otro de los destacados fue el base Bobby Dixon que firmó 19 puntos y 5 rebotes.


- Coche fúnebre en marcha

Sensaciones extrañas y máximo respeto. La Virtus Roma tuvo una tormentosa trayectoria la temporada anterior que incluyó un cambio de entrenador, Repesa abandonó el cargo y Nando Gentile fue elegido como nuevo técnico romanista, un final de campaña desastroso y una acuciante situación económica que llevó a la directiva de la Squadra romana a realizar una profunda renovación en el seno de su plantilla. Refuerzos de corte bajo procedentes de la propia LEGA, tales como Ricky Minard, Andrea Crosariol o Herve Toure, y basar su total potencial en la continuidad de la pareja Jaaber-Hutson unido al rendimiento que pueda ofrecer Kennedy Winston tras su paso por dos transatlánticos como Panathinaikos y Real Madrid. Han conformado un roster extraño donde las condiciones físicas relacionadas a estatura y posición de alguno de sus jugadores nos hablan de especímenes fuera de catálogo. Los X men. Jaaber es uno de los exteriores mas fascinantes del continente. Efervescente, subyugante, dibujo animado. Irregularidad, exceso de precipitación y apoyo total en unas condiciones atléticas fuera de lo común como principales pecados. Pero un caos, una libertad y una determinación que durante minutos concretos introducen el partido en un torbellino de complicada explicación. Herve Toure es un pívot de físico liviano, fibrado centímetro a centímetro, movilidad extrema y sin reparos para lanzar exterior. Busca redención tras un paso desafortunado en Euroliga formando parte del AJ Milano y tras haber reencontrado su juego lejos de la élite. Junto a él Andrea Crosariol, pívot demoledor físicamente, veloz y capaz de convertir en mate sencillo cualquier continuación. Dosis física reforzada, con el conocimiento y generación de juego como principal vacío y ausencia. Exteriores atléticos y soluciones individuales ofensivas como Winston, Minard o Datome. Angelo Gigli es otro jugador interior alejado del corte y confección común. Solo el norteamericano Andre Hutson es un jugador sencillo de descifrar. Pívot fuerte físicamente, dotado de conocimiento y movimientos cerca del aro, de oficio, que le permiten ser un elemento estable y una sólida referencia en los sistemas del equipo romano. Para darle un toque macabro a la situación aparecen en la plantilla romana Giachetti y Tonolli. Jugadores de otra época, universo paralelo al dictado que escribe el conjunto italiano.





La Virtus Roma 09-10 se dibuja con trazo irregular, difuso y difuminado al máximo nivel continental, donde ninguno de sus jugadores ha demostrado poder ocupar puesto protagonista. Sin embargo han iniciado su trayecto en la presente Euroliga con un prometedor 2-0, derrotando a rivales como el Caja Laboral y el CSKA en Moscú. Contagiando su caos, libertinaje y estructura de hombres extraños a equipos que pretenden hacer del bloque colectivo y el orden virtud. Caravana de la muerte. Noche de Halloween con Jaaber, Hutson o Winston a modo de rostro cadavérico. Escuadrón de sombras donde rige, reina, el desconcierto. Tuvo que padecerlos Eugeni Pashutin. Decía Jardiel Poncela que suicidarse es subirse a un coche fúnebre en marcha, y el técnico acompasó sus pasos al ritmo que la Virtus Roma marcó. Un auto destartalado, feo, viajando a exceso de velocidad y del que nadie espera un destino feliz, pero de momento sigue en funcionamiento, inmaculado, con dos victorias en dos partidos. Pashutin se perdió en un carrusel de cambios durante el último periodo. Confundido. Suicida. El equipo italiano salió muy concentrado y de la mano de un acertado Winston marcó las primeras diferencias, 22-26 al final del primer cuarto. Solo sucumbió ante la inspiración de otra sombra, otro elemento extraño. Zoran Planinic cuajó un segundo cuarto excepcional que ayudó al CSKA a comenzar a mandar en el partido. Fue efímero. Tras la reanudación fueron Hutson y Toure los que castigaron la parcela interior rusa y devolvieron el mando al conjunto italiano.

Para el último periodo se reservaron a Jaaber. Desaparecido y desacertado durante todo el encuentro, Ibby apareció en los últimos instantes con 4 puntos consecutivos para lograr una ventaja que después De la Fuente se encargó de certificar en victoria. Rodrigo regresaba a la rotación romanista tras haber tenido problemas en el inicio de temporada con la gerencia y haber sido “apartado” del equipo. La baja de Datome obligó a Gentile a contar con el concurso del antiguo capitán azulgrana y Rodrigo, siempre profesional, realizó un último cuarto fantástico. Pashutin navegaba a la deriva. Perdido en multitud de cambios que terminaron por alejar del parquet en los momentos decisivos tanto a Planinic como a Khryapa, dos jugadores que estaban realizando un partido notable aportando en diferentes facetas. Y eso que Trajan Langdon era baja. Derrota por 69-74 con un 60% en t2 y un 35% en t3. Extraño pero fiel al guión frente a la Roma. Vencidos los rusos en última instancia por el acierto de un repudiado a inicios de temporada por su propio club, Rodrigo De la Fuente. Por parte del CSKA Planinic con 22 puntos, 7/10 en tiros de campo, y 7 rebotes fue su jugador más destacado, acompañado por la polivalencia de Khryapa, autor de 5 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias. Al volante de la Roma Hutson realizó una actuación soberbia anotando 15 puntos, capturando 3 rebotes y repartiendo 4 asistencias. Toure, 13 puntos y 5 rebotes, y Winston, 13 puntos y 5 asistencias, firmaron un partido notable. Sospecho que la squadra romana volverá a estas líneas, de momento Atenas marca la próxima parada de la marcha fúnebre.


- Resurrección

Unicaja acudió al Carpena y a la Euroliga como bálsamo ante su nefasto inicio de competición ACB. El equipo malagueño cuenta por derrotas sus cuatro partidos disputados en la liga doméstica y la última frente al Lagun Aro en Donostia había encendido por completo las alarmas. Especialmente cuando se esperaba una reacción y mejora afianzada tras su victoria el pasado jueves en Belgrado. La apertura de la Euroliga ha sido diametralmente opuesta para el cuadro costasoleño. El triunfo logrado en el siempre difícil Pionir tras culminar una remontada parece haber sido inyección vital y motivo suficiente para disparar la adrenalina europea de los jugadores que conforman la plantilla de Unicaja. Recibían en la segunda jornada al poderoso Olympiacos. El equipo griego ha reforzado una plantilla ya extensa durante el verano y visten traje de favorito en la Euroliga 09-10. Su inicio de temporada había sido correcto, victoria contundente ante el débil Orleans y triunfo en la siempre complicada pista del Aris Salónica que dirige Fotis Katsikaris. Uno de sus flamantes nuevos fichajes, Linas Kleiza, había sido el jugador mas destacado en ambos encuentros. Unicaja tenía por delante un duro compromiso, tanto en el parquet como en la grada ya que la afición podía empezar a impacientarse a causa de las derrotas cosechadas en la ACB. El partido cumplía todos los ingredientes que podían hacerlo mas interesante. Un equipo local exigido y una plantilla poderosa como la griega ante el primer gran desafío de la temporada.





Tinte local. El partido no respondió más que a la historia que dictaron los hombres de Aito. El primer cuarto marcó el curso que seguirían los restantes 30 minutos. Unicaja, sin estar especialmente acertado en el tiro, dominó el rebote, el sentido colectivo y la intensidad frente a un Olympiacos desdibujado, apático y con serios problemas ofensivos. El equipo griego intentó apoyarse en las soluciones individuales que su plantilla ofrece pero solo Milos Teodosic mostró algo de acierto. Kleiza buscó protagonismo pero no acertaba cara al aro. El resto de jugadores pasaron desapercibidos durante los primeros minutos del encuentro. Yannakis salió de inicio con Glyniadakis como pívot titular y luego probó con Bouroussis, pero el internacional heleno continúa arrastrando una serie de problemas que no le han permitido iniciar la temporada al 100%. El tercer recurso dada la ausencia de Sofokles Schortsanitis fue situar a Nikola Vujcic. El croata estuvo soberbio durante el encuentro, muy solo pero firme en sus intentos por liderar la remontada griega. Su participación mejoró la imagen de Olympiacos en el segundo cuarto tras haber encajado 30 puntos en el primero y acumular una desventaja de 12. Olympiakos mantuvo las distancias impidiendo que el ciclón malagueño terminase con sus opciones, 48-38 al descanso.

La puesta en acción tras el descanso volvió a retomar la imagen del inicio de partido. Olympiacos salía desconectado y el juego colectivo de Unicaja hacía añicos la defensa griega. Un parcial durante el tercer periodo de 23-12 llevaba la euforia a las gradas del Carpena y situaba la ventaja local en los 21 puntos de diferencia. Kleiza y Teodosic mostraron mayor acierto durante el último acto y recortaron la diferencia de forma minima hasta el definitivo 86-68 con el que concluyó un partido que no tuvo mas historia que la malagueña. Unicaja realiza un majestuoso inicio de competición y presenta sus credenciales para optar a la primera plaza del grupo B. Taquan Dean con 19 puntos y Freeland con 10 puntos y 11 rebotes fueron los jugadores estadísticamente mas destacados de Unicaja, dentro de una exhibición colectiva donde hasta 10 jugadores dispusieron de mas de diez minutos de juego. Por parte griega, Vujcic con 17 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias fue el único jugador a la altura del partido. Estuvo secundado por los 15 puntos de Teodosic y los 10 puntos-8 rebotes de Linas Kleiza.


- La vida sigue igual

Zeljko Obradovic cumplió la pasada temporada una década al frente del Panathinaikos, club al que llegó en el verano de 1999, y ha llevado al club griego a las cotas más altas de éxito en su historia. Cuatro Copas de Europa y 9 títulos de liga nacionales conquistados encumbran al club verde como la trayectoria ganadora por excelencia vigente en Europa. Una inversión económica fuerte y el sabio mando de Obradovic conducen a la entidad helena a un dominio tiránico del que no se prevé fin a corto plazo, no al menos mientras Zeljko continúe en el banquillo capitalino. La temporada anterior comenzó con dudas en la máxima competición continental tras recibir dos fuertes correctivos por parte del FC Barcelona y perder también el enfrentamiento directo ante Montepaschi Siena en la primera fase. Panathinaikos procedía de una dolorosa eliminación en el TOP16 de la anterior campaña como vigente campeón europeo, y las dudas se cernían en forma de nubes espesas sobre Atenas. Nada más lejos de la realidad. El equipo heleno fue encontrando el ritmo y constantes vitales a medida que la competición avanzaba y finalmente alzaron el máximo galardón en la cita de Berlín. Obradovic volvía a imponerse a Ettore Messina en una final continental.

Duelo de colosos. La excelente nota con la que los verdes terminaron la pasada temporada llevó a dar continuidad a la base principal de la plantilla, simplemente retocada con talento joven, sangre nueva que refresque la ambición y la calidad de un roster extenso. Continuaron en el seno de la entidad dos jugadores discutidos como Drew Nicholas y Sarunas Jasikevicius, así como se decidió seguir apostando por la experimentada pareja Batiste-Tsartsaris como reemplazo de un dúo llamado a ser de nuevo una de las parejas más potentes del concierto europeo, Fotsis-Pekovic. A modo de refuerzos llegó a Atenas una de las jóvenes esperanzas griegas, Nick Calathes, procedente de un proceso de formación norteamericana. También arribó Milenko Tepic. Obradovic volvió a poner sus miras en Belgrado y tras cumplirse un año de la contratación de Nikola Pekovic firmó al talentoso jugador exterior nacido en Novi Sad. Novatos que vienen a ahondar en las virtudes que los sistemas del maestro balcánico disponen y a completar una plantilla de nuevo aspirante a las cotas mas elevadas, con la vista puesta en París.





El inicio ha sido impecable. A pesar de los problemas de salud que acucian a las piezas más veteranas de la plantilla griega, Panathinaikos ha impuesto su solidez, bloque y solvencia táctica para firmar un inicio sin sobresaltos, con victorias en Milán y ante el Khimki. En tierras italianas el partido fue duro, intenso y complicado. Trabado y preso de los errores, el conjunto heleno tuvo que recurrir a la lámpara mágica de Spanoulis. El exterior de Larissa sacó a relucir todo su arsenal ofensivo y selló la victoria griega en el último cuarto. Objetivo conseguido con la vista puesta en sumar la segunda victoria en casa frente a un Khimki entrenado por Scariolo que había doblegado al Real Madrid. El OAKA continúa de fiesta. Hace escasas fechas se reunían las huestes verdes para dedicar un emotivo recuerdo y una calurosa despedida al capitán durante tantos años, la coleta tan o mas famosa que la Acrópolis, a Fragiskos Alvertis. En el enfrentamiento ante el Khimki se reunieron entorno a diez mil personas para contemplar el arranque en Euroliga como locales de los vigentes campeones. Panathinaikos seguía sin poder contar con la presencia del dúo interior Batiste-Tsartsaris ni tampoco con Jasikevicius en el puesto de base. Obradovic concedía espacio a los jóvenes. Shermadini (20 años) acompañaba en la rotación interior a Pekovic, Golemac y Fotsis para hacer frente a una de las dificultades potenciales que puede presentar el Khimki como los centímetros y kilos de la pareja Javtokas-Mozgov. En el exterior, Calathes (20 años) dispuso de galones de base suplente de un espectacular Diamantidis a pesar de que Zeljko iniciase el partido con Spanoulis como organizador de la ofensiva verde, tal como desarrollo su juego en el pasado Eurobasket de Polonia.

El Panathinaikos no permitió que hubiese atisbo de partido. En el primer cuarto doblegó por 28-14 al Khimki para darle continuidad a la poderosa imagen mostrada en el primer acto durante los segundos diez minutos, 23-11 de parcial y una diferencia finalizada la primera parte de 26 puntos favorable a los griegos. Diferencia abismal. El conjunto ruso no encontraba apoyo ni en la dirección ni de nuevo en un paupérrimo tiro exterior, tal como sucedió frente al Real en la apertura de la Euroliga. Por parte griega el juego mostraba una fluidez asombrosa, perfecta circulación de balón que ayudaba a encontrar posiciones de tiro sencillas. La mejora de Pekovic durante el segundo cuarto tras haber iniciado fallón el partido dotó de mayor estabilidad y poder a la ofensiva verde. Los 29 puntos anotados en el último periodo llevaron al Panathinaikos a superar los 100 puntos en su casillero ofensivo y completaron una exhibición magistral de sus mejores virtudes. Terminaron con 24 asistencias, siendo Calathes y Spanoulis con seis cada uno los que más aportaron en este término. Ese nivel de circulación repercutió en sus porcentajes de tiro, cercano al 65% en t2 y superior al 50% desde el triple. El 101-66 final muestra la cruda realidad de la superioridad en la que se maneja el equipo heleno. Para completar la ilusionante puesta en acción como locales, otros dos jóvenes tuvieron una pequeña participación, el base Verginis (22 años) y el jugador interior Bogris (20 años), que unidos a Tepic, Pekovic, Calathes o Shermadini ofrecen un aspecto jovial y de constante renovación a la gigantesca entidad griega. Dimitris Diamantidis con 22 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias realizó una completa actuación, bien secundada por los 12 puntos y 6 asistencias de Spanoulis así como el daño interior de Nikola Pekovic, 20 puntos y 4 rebotes. En el cuadro ruso Langford con 14 puntos y Mozgov con 9 puntos y 6 rebotes fueron los hombres estadísticamente mas destacados en la pobre imagen dejada sobre el parquet ateniense.


- Sonrisa frente a la adversidad

Maroussi ha vivido una semana intensa, interesante tanto por la constatación de un logro como por descubrir la convivencia con una competición del nivel de la Euroliga. Una semana donde la ilusión, la esperanza, la alegría, el orgullo se ha mezclado con la rudeza, la desesperación, la tristeza y la humillación. El partido frente al CSKA supuso el debut del modesto equipo heleno en el máximo nivel europeo. Un logro y un reto para un club de una estructura menor. Habían superado la fase previa eliminando al Aris y al ALBA Berlín, conquistado su derecho a participar en la mejor competición del continente. El partido frente al histórico club ruso fue de permanente ilusión y auténtica incredulidad para la afición griega, tan cerca de alcanzar una victoria que el último tiro de Khryapa, caído del cielo, esfumó. Cierto sabor amargo en un inicio prometedor y excepcional. Para poder participar en torneos europeos el Maroussi debe cambiar su diminuta pista por el inmenso OAKA, casa del Panathinaikos, en la zona vecina. Su masa social es tan modesta como el club y la capacidad de arrastrar aficionados escasa. El escenario donde las normas de seguridad obligan a hacer jugar al Maroussi en Europa es un pabellón infinitamente superior en aforo al cuerpo social del club, y el paisaje es dantesco, entre tanto cemento y asiento al aire libre, sin cubrir. Poco mas de mil personas en un recinto que puede dar cobijo a alrededor de veinte mil almas. Esto provocó centrar la mirada crítica de Bertomeu, desmedida y posiblemente injusta con una entidad de la que se conoce su estrecho margen de crecimiento, su angosto espacio dentro de la vida deportiva ateniense. Desaire y enfado en el seno de la directiva. Un partido donde rindieron a un nivel deportivo más que correcto empañado por la polémica y la humillación. A ello se le unió en las fechas anteriores al decisivo viaje a Ljubljana la baja de varios efectivos por enfermedad. Entre ellos la parte principal de la transición exterior-interior de la plantilla. Pelekanos y Kaimakoglou no viajaban hasta tierras eslovenas. Un panorama desolador para afrontar un partido convertido en decisivo para calibrar las aspiraciones y las opciones de acceder al TOP 16 por parte del Maroussi. En un grupo difícil donde Roma, CSKA, Baskonia y Maccabi parecen favoritos a copar las cuatro plazas, los duelos entre eslovenos y griegos cobran vital importancia.





Maroussi volvió a realizar un magnífico partido. Con 7 jugadores útiles más la escasa aportación de Igor Milosevits doblegó al Olimpia de Jurej Zdovc, que se estrenaban como locales, en el Tivoli ante más de cinco mil espectadores. Pat Calathes fue la opción escogida por el técnico Bartzokas para ocupar el rol de alero con presencia física y centímetros que acostumbra a desempeñar Kaimakoglou, y el hermano de Nick cumplió su papel a la perfección. 13 puntos con 6/8 en tiros de campo y 3 rebotes. Punto de unión entre el dúo exterior Keys-Lucas y un trío de interiores, Kendall-Homan-Mavroeidis, que cumplió en su tarea defensiva y el aporte necesario de puntos en la pintura. Una actuación colectiva exquisita donde la elección de cada tiro fue cuidada al detalle, incluso en el reparto de cuota ofensiva entre sus hombres, y la defensa trabajó sobre las constantes pérdidas de balón del equipo esloveno, hecho que terminó por costarles el partido, ya que la carta de tiro de los locales fue notable, por encima del 50% de acierto tanto en tiros de 2 como en triples. Un partido que discurrió igualado durante los primeros tres cuartos, llegando el Maroussi con tan solo 1 punto de ventaja al inicio del último periodo.

El último acto perteneció a la exhibición ofensiva griega. 28 puntos anotados y marcador final 75-81 favorable. Los eslovenos acusaron la no presencia de un base sólido pasando gran parte de tiempo a ocupar este puesto Becirovic, tembloroso su pulso y 5 pérdidas como resultado, además de la corta rotación que Zdovc utilizó, equiparando los efectivos de su equipo a los de la mermada plantilla del Maroussi. Jurej se apoyó en un quinteto compuesto por Becirovic-Ozbolt-Walsh-Slokar-Golubovic dando entrada en la rotación, minutos breves, a Koblucar y Bavcic. En el Olimpija solo respondió un espectacular Matt Walsh, quien castigó sin descanso el puesto de alero griego desprovisto de Kaimakoglou y Pelekanos. El norteamericano terminó con 32 puntos en su casillero. Becirovic con 13 puntos, 6 asistencias y a pesar de sus 5 pérdidas fue otro de los destacados. Por parte del Maroussi el pívot Mavroeidis volvió a realizar un partido sensacional, autor de 18 puntos, y junto a Homan, 12 puntos y 5 rebotes, dejaron su impronta en la pintura. La anotación exterior recayó en Jamon Lucas, autor de 14 puntos además de 4 asistencias.


- El coleccionista

La 2º jornada de la Euroliga presenta un galardón de MVP compartido entre el jugador del Olimpija Matt Walsh y el pívot baskonista Tiago Splitter. Ambos realizaron dos actuaciones magníficas que solo en el caso del brasileño supuso ayudar a conseguir la victoria de su equipo.





Matt Walsh ganó el derecho a compartir título de MVP de la segunda jornada de la temporada 2009-20010 tras sumar 32 puntos, 10/13 en tiros de campo con un extraordinario 7/9 en triples, capturar 4 rebotes y recibir 7 faltas personales para un total de valoración de 36.

Tiago Splitter contribuyó en la victoria de su equipo frente al Maccabi Tel Aviv al sumar 26 puntos, 10/14 en tiros de 2, 7 rebotes y 9 faltas recibidas, suponiendo un constante quebradero de cabeza para la defensa israelí.



Fotos: Fenerbahce / Virtus / Unicaja B. Fotopress / PAO / Olimpija / Maccabi


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Noticia publicada por Kantauri

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