Jueves, 9 de diciembre de 2021
16.12.2009 - 03:58h. [ Comenta la noticia ]
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Eurocup: Bilbao Basket sella su clasificación para el Last 16 (81-75)



El Bilbao Basket y el Türk Telekom se citaban en el Bizkaia Arena con urgencias diferentes. Buscando una victoria que tenía diferente significado para ambas entidades. El equipo bilbaíno afrontaba la cuarta jornada de la Eurocup con tranquilidad relativa. La excepcional primera vuelta, saldada con tres victorias en otros tantos partidos, concedía margen de maniobra suficiente a los vascos como para no afrontar el partido a tumba abierta. Además la cómoda victoria obtenida en tierras turcas no hacía más que acrecentar tal sensación. Solo la maltrecha trayectoria en la liga ACB convertía el partido ante el rival turco en cita ineludible con la victoria. Los bilbaínos buscaban resarcirse tras ceder una derrota en el Bizkaia Arena, ante el Unicaja, el pasado fin de semana. El equipo de Ankara llegaba en un estado de urgencia mayor. Los turcos se disputan con el Spartak San Petersburgo la otra plaza de acceso a la siguiente fase y cualquier victoria es bien necesario, máxime si ésta se logra en una visita tan complicada como la realizada a Bilbao. Tres partidos y tres finales que comenzaban en esta cuarta jornada, con la vista puesta a la recepción en tierra otomana del Spartak en época de Reyes Magos, partido que definirá el nombre del equipo que acompañe a los bilbaínos. Distintos estados de emergencia. Los locales buscando sellar una clasificación que se definía como virtual, y los visitantes intentando encontrar el paso decisivo que aumentase sus opciones de clasificación.

Markota castigó el miedo. El entrenador turco, Murat Ozyer, tomó como objetivo principal no perder de inicio la batalla física ante el Bilbao Basket y detener esa fábrica de puntos al poste llamada Marko Banic. Para ello desnaturalizó en parte el juego de un equipo orientado al exterior y formó en su quinteto titular con Wilson-Dudley-Lang como trío entre aleros y pívot, junto a Mallet y Erdogan, encargados de aportar la pólvora exterior habitual. El poderoso Dudley fue el encargado de, desde el puesto de ala-pívot, permanecer atento a cualquier ayuda sobre Banic y cerrar el aro turco, concediendo en su duelo particular un espacio vital que supo aprovechar Markota. Txus Vidorreta unió de inicio a los dos croatas la presencia de Javi Rodríguez, Seibutis y Mumbru en el quinteto. El primer periodo marcó su futuro próximo ya en su comienzo. Damir Markota se aprovechaba del espacio concedido por el planteamiento turco y el despiste de Dudley, demasiado hundido en la pintura, anotando un triple para inaugurar el marcador y, en carrera, obtener un rebote ofensivo y posterior canasta. Un posterior triple de Seibutis delimitaba el primer parcial favorable a los locales en 8-0 y los turcos solicitaban tiempo muerto. Ozyer frenó en seco el vendaval local y sendos triples de Erdogan y Mallet acercaban al Türk en el marcador, 10-8. Dudley veía recompensado su trabajo bajo canasta y tras dos rebotes ofensivos lograba anotar, paliando en cierto modo el destrozo que Markota comenzaba a realizar en la otra canasta. El croata fue clave para que los bilbaínos obtuviesen las primeras ventajas interesantes en el marcador. Mumbru castigaba desde la línea de triple otra mala acción defensiva visitante, y Markota con sendos triples situaba el marcador en 21-16. Solo Demond Mallet se sentía cómodo entre el desconcierto turco. Pronto se le torcieron los planes al técnico visitante, y lo planteado no mostraba más que un torrente de equivocaciones que permitían tiros cómodos al Bilbao Basket. Otro ejemplo. Conley había sustituido a Mumbru y la defensa otomana decidió hacerle un 2x1 que castigó Markota abierto, en plena soledad, tranquilo, convirtiendo su cuatro triple en diez minutos. Tarde reaccionó Ozyer y a final de cuarto sentó a Dudley ingresando en pista a Andre Owens, pasando a Wilson al puesto de ala-pívot. El primer periodo concluía con un 28-16 significativo. El miedo en el planteamiento del Türk no había surtido efecto y el Bilbao Basket encontró fluidez en su anotación, 28 puntos, además de limitar la mejor arma del equipo, el lanzamiento de tres, terminando el primer acto con un horrible 2/7. Damir Markota era el protagonista absoluto del cuarto con 16 puntos y 4 rebotes, facilitada su labor por el continuo despiste en su defensa pero muy acertado. Estuvo bien acompañado por los siete puntos de Seibutis. En las filas visitantes los exACB Mallet y Erdogan, autores de siete y cinco puntos respectivamente, fueron los únicos jugadores acertados a lo largo de los diez primeros minutos.

Noticias de un reencuentro. El Türk Telekom retomó su forma más habitual durante el segundo cuarto y lo agradeció su prestación global sobre el parquet. Alternaron estructuras exteriores más reconocibles, jugando el técnico Ozyer con los tiradores Mallet, Erdogan, Yarangume y el físico de Andre Owens-Tutku Açik en los puestos de base, escolta y alero. Además ello repercutió en su sistema defensivo, individual y tomando riesgos, que colaboraron en las cinco pérdidas que acumuló el Bilbao Basket en el segundo periodo. El Türk formó con Mallet-Erdogan-Owens-Wilson-Besok de inicio, en un quinteto con cuatro buenos tiradores exteriores, mientras que Vidorreta lo hacia con Blums-Seibutis-Conley-Markota-Moïso. La atención creada por la muñeca del ala-pívot croata permitió encontrar espacios en la defensa exterior turca y Seibutis, muy activo de nuevo ante la ausencia de Warren, se erigió en la principal figura local. Un triple suyo y posterior canasta en transición de Moïso volvían a hacer favorable el inicio de cuarto y con el marcador en 33-20 el técnico otomano pedía tiempo muerto. Panorama calcado al del primer periodo. Los turcos reaccionaron con sendos triples de Mallet y Besok, el center, obedeciendo a su seña de identidad más acentuada, situando la diferencia por debajo de los 10 puntos. De nuevo Seibutis con cuatro puntos consecutivos, firmando sus 7 puntos en el cuarto al comienzo, condenaba a unos defensores exteriores muy relajados y una defensa interior liviana. La respuesta fue devolver a pista al dúo Dudley-Lang en sustitución de un desacertado Wilson y de Besok. Esto introdujo el partido hacia mitad de cuarto en una concatenación de fallos y circulación de brocha gorda, lenta en su máxima expresión. Un nuevo triple de Paco Vázquez aumentaba la diferencia local y el Türk, a pesar de buscar variantes en su ofensiva, chocaba frente a su desacierto, dándose de bruces con la realidad latente. La reacción llegó cuando transcurridos seis minutos de cuarto y 16 de partido, Ozyer ordenaba la entrada de Bekir Yarangume, reconocido tirador turco que no tardó en justificar sus credenciales. Un triple y un mate tras robo dejaban el marcador en 44-34. El trabajo interior de Kris Lang y Erwin Dudley obtenía recompensa y rebajaba la diferencia, con 4 puntos casi consecutivos en la pintura, a seis puntos. Pero de nuevo el norteamericano se reencontraba con su pesadilla. Damir Markota anotaba una canasta de mérito tras reverso en la pintura, tan poco habitual en un croata que se mostraba inspirado, consecuencia del oxígeno recibido al inicio de partido. Finalmente con dicho movimiento y anotación se cerraba el cuarto en 46-38 y el Türk de vuelta a la vida, con un parcial favorable de 18-22 en el segundo acto. El dúo exterior Yarangume-Mallet, cinco y cuatro puntos respectivamente, y el trabajo de Dudley, cuatro rebotes, fueron la nota más destacada por parte visitante. Seibutis con siete puntos y Markota que añadía otros cuatro para un total de 20 tras los primeros veinte minutos eran los hombres más acertados entre los bilbaínos. El segundo cuarto devolvía las constantes vitales a un equipo turco que anotó 4/4 triples en el periodo, dando por terminadas las probaturas.

Respuesta a la confianza otorgada. La derrota ante Unicaja trajo consigo también la pésima noticia de un nuevo contratiempo físico sufrido por Chris Warren. El exterior apenas ha podido encontrar ritmo de juego durante la temporada a causa de las lesiones y deberá afrontar otro periodo de dos semanas de baja. El club durante la pasada semana renovó la confianza puesta en Robert Conley, convirtiendo su contrato eventual en fijo hasta final de año. El alero norteamericano se ha adaptado con celeridad al guión exigido y la actividad sobre el parquet, con acierto variable e irregular, esta siendo su principal seña de identidad. Los turcos le padecieron durante este tercer periodo. El Bilbao Basket iniciaba el cuarto con Javi Rodríguez-Seibutis-Conley-Markota-Moïso como quinteto, mientas que en el Türk repetían los jugadores que habían concluido el segundo cuarto, Mallet-Erdogan-Yarangume-Dudley-Lang. El técnico turco apostó por los hombres que habían ofrecido la mejor imagen del equipo y surtió efecto. El cuarto se iniciaba con intensidad y oficio en la parcela turca y tras provocar una nueva pérdida Dudley anotaba 2 tiros libres, reduciendo la desventaja a seis puntos. Robert Conley impidió que la situación se agravase y tanto en penetración como en la cercanía del aro encontraba respuesta ofensiva, llevando el marcador a un tranquilizador 50-40. Ante el desacierto mostrado por Erdogan fue Mallet quien con un nuevo triple mantenía la esperanza de su equipo. Una precisa asistencia de Moïso a Markota y posterior canasta cómoda, en transición, de Seibutis obligaban al técnico turco a solicitar tiempo muerto, siguiendo un patrón que buen resultado le había dado en los dos anteriores cuartos. El cambio introducido fue situar a los dos pívot puros del equipo, Lang+Besok, juntos y rodeados por tres tiradores. La respuesta fue inmediata tras un triple de Yarangume que llegaba tras una magnífica lectura de Mallet, y una anotación de Besok con tiro libre adicional tras una perfecta circulación de balón turca y pase final por parte de Erdogan. El final de cuarto estuvo marcado por el acierto bilbaíno desde la distancia. Ozyer volvió a la estructura formada por Wilson+Dudley junto a Besok, un oasis para Markota-Banic. Damir convertía su quinto triple y Marko lograba anotar en continuación hacia aro superando cómodamente a Besok por velocidad de ejecución. Otro triple, esta vez de Conley, elevaba la ventaja a 67-50, maquillada con un triple final de Wilson que cerraba el tercer acto en 68-55. Markota con 5 puntos en el cuarto seguía aumentando su cuenta mientras que Conley anotaba 10 de los 12 puntos con los que finalizó el partido en este periodo. Entre las filas otomanas, Demond Mallet con 15 puntos se disparaba como principal referencia.

Gotas de clase. Tarde. Quizá cuando el partido ya estaba decidido o convertido en tarea casi imposible para su equipo. Desordenado. Tal como se expresa él mismo. Si hablamos de clase sobre un parquet nos estamos refiriendo a Lamayne Wilson. El sutil alero norteamericano apareció para hacer suyo el último cuarto y arrebatar gestos de admiración a la grada rival. Ozyer le preparó un quinteto a medida, formando a su alrededor con Açik, Erdogan, Owens y Lang, dejando a Wilson como teórico ala-pívot, puesto desde donde mejor se expresa. Vidorreta por su parte comenzaba el último periodo con Blums-Seibutis-Mumbru-Markota-Banic. Wilson dio muestras desde el principio de lo que iba a ser el acto final. Un comienzo, un símbolo. Atrapó en el aire un rebote ofensivo que convirtió en dos puntos sin retornar al suelo, agazapado tras un defensor más lento, destacando a través de las opciones ofensivas que se le abren cuando es defendido por el ala-pívot rival. Una canasta de Lang y otro triple de Wilson dejaron el marcador reducido a un angosto 68-62, preocupante, con la estrella visitante entrando en ignición. Bilbao Basket veía como el partido debía ser ganado de nuevo, con las parejas Conley+Mumbru, Banic+Moïso, formando parte de su quinteto. Recurrieron al de casi siempre, exiliado de la pintura ante la eminente figura de Moïso. Banic anotaba desde la lateral, a 4 metros. Fue respondido por otro triple de Wilson. De apariencia sencilla. Como casi todo lo que dibuja sobre la pista. Mecánica fluida. 70-65 en el marcador. Ante los grandes males remedios desde la inventiva. Apareció Moïso, forzando acudir a la línea de personal y con un tiro, extraño en él, a cinco metros desde la bombilla. 73-65. Respiro local. El partido volvía a su primer cuarto, a pesar de llevar consumidos ya 35 minutos. Entraban desde el banquillo al mismo tiempo, enemigos íntimos, Markota y Dudley. Damir se aprovechaba de un fallo defensivo de Erwin y, con sencillez, anotaba un mate tras una puerta atrás perfectamente ejecutada. Pero el partido ya se movía en otro estadio. El de Wilson. Lamayne convertía un nuevo triple, su tercero en el cuarto, y una posterior penetración de Owens dejaban la diferencia en 75-72. Tres puntos y el Türk leyendo de modo impecable por donde hacer daño a los vascos. Fue su último aliento entregado sobre la pista. El tramo final tuvo mayor tranquilidad que la que se presagiaba. Blums, Conley, junto a los tiros desde la personal condujeron una nueva victoria europea de marca bilbaína. Se llegaba al final del partido con un marcador de 81-75 favorable a los locales. Lamayne Wilson había sido el gran protagonista del broche final. Anotó 11 de sus 19 puntos en el último periodo, siendo junto a Mallet, 18 puntos, la principal referencia visitante. Otra pareja destacaba en filas bilbaínas. Seibutis, 17 puntos, y Markota, 27 puntos, fueron los jugadores más notables en la noche Eurocup vivida en el Bizkaia Arena. En medio del frío.

La victoria supone la clasificación certificada del Bilbao Basket para el Last 16. El equipo vasco prosigue su excepcional marcha continental y acumula cuatro victorias en otros tantos partidos, acaparando elogios a cada rueda de prensa firmada por el técnico visitante. Los bilbaínos con la victoria del Spartak en tierras belgas aún deben aguardar para conocer si definitivamente serán primeros de grupo. El Türk por su parte debe vencer al rival ruso en la próxima jornada de la Eurocup para continuar con vida en la competición, remontando el average perdido en Rusia. Pero eso ya será en 2010. La competición cierra por época navideña y cada equipo debe hacer acto de conciencia, purgar los pecados cometidos, para afrontar del mejor modo posible las dos jornadas finales de esta primera fase. Para el Bilbao Basket la Eurocup significa hasta la fecha triunfo y tranquilidad. Ingredientes para pasar una magnífica Navidad.


81 - Bizkaia Bilbao Basket (28+18+22+13): Javi Rodríguez (-), Seibutis (17), Mumbru (3), Markota (27) y Banic (6) -cinco inicial-; Salgado (-), Blums (8), Paco Vázquez (3), Conley (12), Guardia (-) y Moïso (5).

75 - Türk Telekom (16+22+17+20): Mallet (18), Erdogan (5), Wilson (19), Dudley (8) y Lang (4) -cinco inicial-; Açik (4), Yarangume (8), Owens (4) y Besok (5).

Árbitros: Romualdas Brazauskas (LIT), Radomir Vojinovic (MNE), Renaud Geller (BEL).

Incidencias: 6.500 espectadores en el Bizkaia Arena.

Rueda de prensa









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Noticia publicada por Kantauri

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