Viernes, 22 de octubre de 2021
06.05.2011 - 00:31h. [ Comenta la noticia ]
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Guía Final Four 2011: Euroleague NIJT 2011 (Grupo B), por Alejandro González





- Regal FC Barcelona (España)

Como organizador, el Regal Barcelona tenía su participación en la fase final prácticamente asegurada, pero los catalanes se proclamaron además campeones del torneo de Hospitalet al al sobrevivir al sorprendente Manresa sobre la bocina en semifinales y derrotar al Real Madrid en una final sensacional, acabando además invictos. Todo ello a pesar de las ausencias de dos excelentes jugadores interiores como Nick Spires y Alexandr Zhigulin.

El equipo del Barcelona está lleno de talento y parte como uno de los grandes favoritos para la victoria final. Por encima de todos sobresale el nombre de Josep Pérez, un jugador especial en muchos sentidos. Un talento superlativo, un carácter arrollador y dominante. Al que muchos se refieren como “un Navarro en pequeñito”. La clase le sale a borbotones y se gusta y se hace querer con sus genialidades en el uno contra uno, la transición ofensiva y el tiro exterior. Un tremendo anotador con capacidad para absorber mucho protagonismo ofensivo pero también un gran pasador. Sus limitaciones físicas son más que evidentes, y no son pocos los que tienen ciertas dudas sobre su futuro desarrollo y carrera profesional, pero el sólo hecho de disfrutarle en categoría junior (ya estuvo en el mejor quinteto del Europeo cadete del verano pasado) es otra de las razones que convierten este NIJT Barcelona en un cita imprescindible.

Alrededor de Pérez, que juega de escolta/combo-guard a pesar de su altura, estuvieron en Hospitalet Lluis Costa y Nacho Marín. Costa, el teórico base, nos ofreció una primera parte magnífica en la final frente el Real Madrid, y forma una pareja de guards de gran nivel junto con Pérez. Nacho Marín ocupa el puesto de alero y complementa con trabajo y aportación secundaria a las grandes figuras del equipo. Además, fue capaz de dar la cara y convertirse en protagonista principal en el momento más difícil del torneo, la semifinal ante Manresa, manteniendo con vida al Barcelona (que aún así tenía el partido perdido) junto con Carles Gasque, para que Pérez rematase la faena con su coast-to-coast sobre la bocina. Además, el conjunto azulgrana cuenta con varios refuerzos desde el banquillo, de menor calidad pero características complementarias. El trabajo de Daniel Martínez es bastante importante en la rotación catalana, y Bernat Camarasa, Oriol Paulí y Vicente Santamatilde cuentan también con minutos. Gerard Colomé queda como fondo de armario.

En la pintura el Barcelona sobrevivió sin Spires ni Zhigulin sin demasiados problemas. Veremos ahora el papel del sueco y el kazajo, que bien podrían desplazar de la titularidad a los dos españoles, o bien ser parte principal al menos de la rotación interior. Aitor Gómez jugó una muy buena final en Hospitalet, pero sigue sin sacar partido al potencial físico que posee y esa continua sospecha de calidad atesorada. Carles Gasque, más trabajador que técnico (al contrario de Gómez), cumplió muy bien en el clasificatorio y, como ya hemos comentado, fue fundamental en el partido de semifinales, salvando los muebles cuando los grandes nombres estaban desaparecidos en combate. La recuperación de Spires y Zhigulin podrían, eso pensamos ahora, relegarle a un papel muy secundario. El kazajo y el sueco son jugadores de mucho talento y gran capacidad física. Ya pudimos ver a Zhigulin rindiendo a muy buen nivel en el nacional cadete del año pasado, y Spires es uno de las grandes prospects de su generación en Europa.

Con una figura de la magnitud de Josep Pérez, buenos complementos como Costa, Marín o Martínez y el poderío interior que dan los Spires, Zhigulin o Gómez, el Barcelona debe estar peleando por el título continente en su casa, aunque bien es cierto que no le espera un grupo previo nada fácil.


- Crvena Zvezda (Serbia)

Alarma en el seno del Estrella Roja. Horas antes de la publicación de esta guía, la estrella indiscutible del equipo, Aleksandar Cvetkovic caía lesionado en las semifinales del campeonato nacional serbio junior y su participación en la fase final del NIJT, según las primeras noticias que llegan desde Belgrado, peligra seriamente.

Uno de los mejores jugadores de la generación del 93, formando ya parte del primer equipo como base suplente por detrás de Nedovic, Cvetkovic completó un torneo clasificatorio en Belgrado absolutamente espectacular. Su dominio fue insultante, y lanzó al equipo hasta la victoria final por delante de los dos grandes favoritos, FMP e INSEP. La actuación del base en la final de Zeleznik fue memorable, superando a su compañero de selección y generación Nenad Miljenovic y alcanzando unos números estratosféricos que reflejaron bastante bien su tremenda influencia en pista. Su ausencia borraría, salvo sorpresa mayúscula, cualquier esperanza del conjunto serbio en torno a su participación en Barcelona. El equipo tiene piezas muy interesantes, pero la rotación es corta, faltan piezas interiores puras, factores desequilibrantes y, para más inri, el grupo B en el que está encuadrado se antoja el más competitivo de la primera fase. Veremos cómo evoluciona la lesión de Cvetkovic. Sería una pena perderle para la causa del próximo fin de semana. Una baja que se uniría a la de Miljenovic. La lista de talentos participantes es excepcional, pero la ausencia de los guards serbios sería un golpe importante en el nivel general del torneo.

Cvetkovic fue clave en la victoria del Estrella Roja en Belgrado, pero no fue ni mucho menos la única razón. Un parte del secreto del éxito de los rojiblancos se escondía en su grupo de jugadores secundarios, que rindieron francamente bien y supieron representar su papel de escuderos de las estrella a la perfección.

En este grupo destacó Ivan Marinkovic, el otro miembro del equipo junior que es ya un habitual de la primera plantilla del Estrella Roja. Espigado, muy largo y móvil, el combo-forward tiene unas características físicas excelentes para el baloncesto y que le dotan de gran versatilidad, además de convertirle en una pieza difícil de defender para el equipo contrario. Jugando de fuera hacia dentro, aprovechando su zancada y coordinación, desborda a los interiores rivales. Podría jugar de tres, y debería ser la posición a la que evolucionase en el futuro, pero apenas frecuenta ese puesto y en cambio disputa muchos minutos de falso cinco debido a la escasez de centímetros del equipo. Peligrosa arma en el contraataque, llegando muy rápido al aro contrario y finalizando con agilidad y contundencia. Debe trabajar muchísimo para añadir un poco de tiro exterior, sobre todo pensando en esa transición hacia el puesto de tres, en el que podría ser un jugador importante en Europa.

Haciendo menos ruido, pero teniendo una influencia muy importante, Ivan Saicic se convirtió en otro hombre fundamental en Belgrado. Muy versátil, jugó ambas posiciones de forward y anotó consistentemente de muy diversas formas, dejando buenas penetraciones y un juego de media distancia muy seguro. Buen defensor y sólido reboteador, se movía en la rotación serbia con fluidez generando diversidad de opciones y tapando huecos. A la sombra de Cvetkovic y Marinkovic, pero un hombre a seguir muy de cerca por sus fundamentos y posible progresión.

Marko Radonjic es el escolta del equipo. Con un físico de apariencia pesada pero en cierta forma engañoso (más potente de lo que parece), ayuda al base en la distribución de balón y abre la pista en ataque con su tiro exterior. Buen defensor, pareció haber mejorado de forma notable en aspectos tácticos del juego y dotó de solidez y seriedad a un equipo que a veces perdía el control entre impulsos de talento individual. Internacional serbio junior, donde sale desde el banquillo casi como sexto hombre, puede tener un papel mucho más importante si finalmente Cvetkovic no puede jugar en Barcelona.

Cvetkovic, Radonjic, Saicic, Marinkovic…y Cvorovic. Quizá no siempre en el quinteto titular, como ya pudimos ver en Belgrado, pero sí a efectos prácticos durante el desarrollo del partido. Un jugador de esos de “rendimiento intangible”. Tremendo trabajo sin balón, algo muy importante para complementar la labor individual de las piezas básicas del equipo, siempre en movimiento y ofreciendo soluciones a sus compañeros a modo de bloqueos directos o indirectos, cortes a canastas y desplazamientos bien interpretados y ejecutados en busca de espacios libres en los que recibir el balón. Buen pasador, dejó detalles que hablaban bien de su potencial y fundamentos técnicos. Valioso para su entrenador, importante en la victoria colectiva.

La rotación del Estrella Roja era bastante corta, y en los momentos importantes apenas se tiraba de banquillo. Sin Cvetkovic, la situación puede ser aún peor. No hay relevos interiores, y entre Marinkovic y Cvorovic, con la ayuda de Saicic como falso cuatro, se apañan como pueden. El principal refresco desde el banco fue Andrej Smiljanic, jugador invitado del Mega Vizura (muy buen equipo al que FMP no quiso invitar al NIJT de Belgrado por curiosos motivos…), y que también aparece en la lista preliminar para Barcelona. Cumplió bastante bien con su papel, integrándose bien y aportando defensa, tiro exterior, circulación de balón y criterio en ataque. Desempeñó funciones de escolta y alero, ayudando al desplazamiento de piezas necesario para cubrir las necesidades y debilidades de una rotación escasa.

Marko Curovic hizo casi de especialista defensivo, jugando muchos minutos de PF, a pesar de su escasa altura, pero rindiendo más que decentemente. Petar Aranitovic (incisivo en el uno contra uno) y Dimitrije Arandjelovic completaron la rotación pero apenas tuvieron relevancia en los partidos/momentos importantes.

Difícil, muy difícil papeleta para Estrella Roja en Barcelona si la ausencia de Cvetkovic se confirma, sobre todo dentro de un grupo con tres equipos potentes y competitivos. Con Cvetkovic, como ya vimos en Belgrado, la cosa cambia y mucho. Esperaremos noticias.


- Zalgiris Kaunas (Lituania)

El tercer clasificado del torneo de Hospitalet recibe la invitación por delante del segundo, el Real Madrid. Una situación que entraba dentro de las quinielas previas al anuncio de los participantes de la fase final del NIJT. “Debía” haber un representante lituano en el evento, y el Zalgiris demostró tener un equipo muy potente y sólido, que ya pareció por momentos favorito en Hospitalet aunque finalmente acabase perdiendo en semifinales frente al Real Madrid. La presencia además de Tauras Jogela y un numeroso grupo de medallistas europeos acercaba a los lituanos a Barcelona.

Lituania se ha proclamado subcampeona de Europa sub16 en las dos últimas ediciones del torneo cadete, disputadas en Kaunas y Bar. En la plantillas del Zalgiris vemos a 3 jugadores del equipo de 2009 (Jogela, Kymantas y Vainiauskas) y hasta seis del de 2010 (Dimsa, Tamulis, Grigonis, Lekavicius, Raupys y Kuckailis). Estos dos exitosos grupos están acompañados por el talentoso letón Kaspars Vecvagars, el estonio Vent-Kaarel Vene y un luchador incansable como Aurimas Majauskas.

Jogela y Vecvagars son los dos grandes nombres de la plantilla lituana. A Tauras Jogela “nos lo han cambiado”. El magnífico alero que deslumbrase en el sub16 de 2009 con su velocidad, capacidad para penetrar y correr en transición ofensiva, consiguiendo el galardón de MVP del torneo, se presentó en Hospitalet hace unos meses jugando de cuatro. Muchísimo más musculado, colocando bloqueos, recibiendo el balón por dentro. Hizo buenos números y nos deleitó con algunas jugadas remarcables y mates espectaculares, pues sigue manteniendo algunas de las características físicas “de antaño” (y es que parece que ha pasado un mundo desde entonces), pero apenas encara el aro o busca el dribbling (hasta parece más “torpe” con la pelota en sus manos) y ha perdido bastante velocidad y explosividad. Es otro jugador. Seguramente no peor en términos estadísticos, pero lejos de aquel tremendo proyecto de tres que todos imaginábamos hace dos veranos. Una pena, sinceramente.

Kaspars Vecvagars es el base titular, aunque a efectos prácticos no es un director puro y esa labor de dirección casi recae más en su suplente (Lekavicius) y el alero titular, Kariniauskas. El letón es un jugador de instintos anotadores, desequilibrante en el uno contra uno, rápido y descarado atacando el aro incluso con tráfico por delante. Con buen tiro exterior y mucha velocidad en las transiciones. Algo precipitado a veces, pero siempre valiente e incisivo. Muy vistoso para el espectador y terriblemente incómodo para la defensa rival.

Como decimos, el alero Valdas Kariniauskas parecía en Hospitalet el base real del equipo, distribuyendo el balón con mucho criterio y haciendo mucho más fluido el ataque de Zalgiris. Buen físico, ayudaba al rebote y la anotación, a pesar de no intuírsele demasiado talento individual. Como jugador de equipo y pieza complementaria, eso sí, resultaba excelente.

Los exteriores de la plata del 2010, Tomas Dimsa, Justas Tamulis y Simas Raupys completaban la rotación de las alas, ocupando el puesto de escolta para rotar después hasta el de alero. Dimsa nos enseño su capacidad atlética y aparente potencial. Un jugador bastante completo que atacaba la canasta con solvencia pero también era capaz de anotar desde fuera. Tamulis, por su parte, era la gran amenaza exterior como tirador puro de bonita y rápida mecánica. Capaz de anotar en series y abrir parciales, resultó importante para un equipo que tenía momentos de ataque espeso y farragoso. Raupys era el tercero en discordia y estuvo más discreto aunque engrosó sus números en momentos intrascendentes como la recta final del partido ante Manresa y el choque ante Cedevita con la primera plaza asegurada.

Lukas Lekavicius era el base suplente. Un jugador “aseado”, que diría aquel. Sin grandes herramientas técnicas ni físicas, pero con buena lectura del juego y perfecta ejecución dentro de su misión y capacidades. Buen pasador y organizador, intenso en defensa a pesar de sus limitaciones atléticas y bastante seguro en sus acciones. Sin chispa ni brillo, pero para eso ya está Vecvagars.

Otro sub16 del 2010, Marius Grigonis, estaba a caballo entre las posiciones de cuatro y tres, ya no sólo por las necesidades del equipo durante los partidos sino también en lo que parece que puede ser su evolución natural hasta el puesto de SF. Sus acciones resultan aún algo faltas de fluidez, pero comienza a mostrarse efectivo en el tiro exterior y capaz de echar el balón al suelo para penetrar. Aún “poco ortodoxo”, pero cada vez mejor, mostrando parte de ese potencial del que muchos hablaban y que a veces resultaba difícil intuir. Buen defensor en el perímetro, una faceta en la que trabajar para aumentar su valor de cara al futuro.

En la pintura, y junto a Jogela (todavía nos duele recordarlo, así como pensar en volver a verle allí), teníamos a Simonas Kymantas, un hombre de gran envergadura y cierto potencial que no acaba de rendir de forma sólida y sigue siendo demasiado blando y tímido en ocasiones. Paciencia con el chico, a ver si acaba por sacar garra y contundencia. Con Grigonis jugando de cuatro a ratos, el otro gran relevo interior era el absolutamente “undersized” Aurimas Majauskas, con centímetros casi para ser escolta, pero que ofreció grandes dosis de intensidad y confianza que se tradujeron en una buena cantidad de rebotes y buenas acciones defensivas. De todas formas, el talento de Jogela, los destellos de Kymantas y la lucha de Majauskas no escondían la falta de presencia interior (en altura, peso y condiciones técnicas reales para ello) del Zalgiris, un problema que se hizo bastante obvio ante el Real Madrid en las semifinales de Hospitalet.

Podríamos, de hecho, ver algún cambio con respecto al roster que anunciaba Euroliga en un principio para el torneo, así que hasta llegar a Barcelona es posible que no podamos prever exactamente lo que veremos en la pista.

A expensas de esos posibles reajustes, Zalgiris será un equipo muy competitivo y que tendrá una buena oportunidad de pelear por la primera plaza del durísimo grupo B. Tenemos claro que se merecían la invitación, pero además deben demostrarlo en la cancha.


- Team China

La dirección del torneo junior de la Euroliga llevaba tiempo considerando la posibilidad de internacionalizar (de nuevo, porque ya tuvimos por ejemplo a Oak Hill en Hospitalet) su tour europeo con la incorporación de algún equipo procedente de fuera de las fronteras del viejo continente. Pensando en ello, salen bastantes candidatos (el AIS australiano, la selección canadiense o algún combinado estadounidense), pero la opción más plausible por marketing, expansión y demás parecía la selección China. Los dirigentes han decidido no esperar más para poner en marcha la idea y han traído al conjunto asiático a esta fase final de 2011. Además, le encuadran en un grupo muy duro que debe deparar duelos interesantísimos en cada uno de sus enfrentamientos.

La selección china se presenta con la base del equipo que finalizase en séptima posición en el mundial sub17 del verano pasado en Hamburgo, donde tuvimos la ocasión de verla jugar. De los ochos jugadores básicos de aquella rotación sólo se cae uno de los tres Wang (Pu), mientras que completan el equipo varios jugadores del 92, según nos cuenta el primer roster oficial publicado por la organización del torneo.

A la espera de ver como se compenetran y mezclan ambos grupos, tomaremos como referencia el mencionado equipo de Hamburgo y echaremos un vistazo a los chicos del 92.

Aquella selección China giraba en torno a la figura principal de tres hombres: Ailun Guo, Zirui Wang y Xiaochuan Zhai, que jugaban la mayor parte de todos los partidos y centralizaban los sistemas ofensivos del equipo. Ailun Guo, la “siguiente gran esperanza china”, es un combo-guard de gran talento e instintos anotadores. Velocísimo, gusta de batir al defensor en el uno contra uno con un gran arsenal de movimientos para el dribbling y habilidad natural para crearse sus propios tiros. Rápido, coordinado y eléctrico en el uno contra uno y corriendo la pista al contragolpe. Muy acelerado para bien, pero también atropellado en ocasiones. Jugaba de falso base, y sus impulsos eran a ratos geniales y en ocasiones nefastos para la solidez del equipo, que perdía ritmo y demasiados balones en manos de Guo. Hablamos de un jugador espectacular, brillante cuando está inspirado, de anotaciones altas y ritmos rápidos, además de uno de los grandes nombres de la generación del 93. No dio la talla en el reciente Hoops Summit de Portland pero los problemas de idioma y los largos y complicados viajes y calendarios pudieron tener buena culpa en ello.

Zirui Wang jugaba de escolta, al lado de Guo en el backcourt. Muy buen tirador exterior, muy seguro cuando recibía el balón ya colocado para el tiro, pero también efectivo saliendo de bloqueos. Mecánica rápida y fluida. Irregular no tanto en el tiro sino en el resto de aspectos básicos como el pase (iba de tremendas asistencias a incomprensibles balones a la grada), el movimiento sin balón o el bote. Buen reboteador para su estatura, llegando desde fuera para capturar el rechace. Daba la sensación de estar aprendiendo aún sobre el juego, aunque su tiro exterior era lo suficientemente bueno como para convertirle en pieza imprescindible en el equipo.

Xiaochuan Zhai, por su parte, era la pieza móvil que los técnicos usaban para encajar los diversos quintetos utilizados. Su versatilidad y buen rendimiento en ambos puestos de forwards daban muchas opciones al equipo, que podía optar por un quinteto muy alto con dos centers en cancha (Xu y Zhelin Wang) con Zhai de alero, dos forwards intercambiables en las posiciones de 3 y 4 con Zhai y Pu Wang, o un quintento muy rápido con el base Luo uniéndose a Guo y Zirui Wang en el perímetro y Zhai de cuarto abierto. Zhai es un jugador muy interesante, con buen físico, capaz de anotar desde más allá de la línea de tres con mucha solvencia y con una habilidad para trabajar sin balón (ya sea lejos de la bola o involucrado en el pick and roll como bloqueador que se abre para tirar) y encontrar buenas situaciones de lanzamiento. Si progresa bien, podría convertirse en un hombre muy interesante para profesionales.

Desde el banquillo aparecía Hanchen Luo, una especie de versión menor de Guo. También muy rápido e incisivo, era menos habilidoso con el balón en sus manos y tenía más problemas para finalizar una vez llegaba al aro. Sin acierto en el tiro, servía para dar aún más ritmo al equipo, buscar la contra y liberar a Guo de la subida del balón y la defensa al base rival cuando éste era atlético y talentoso. En alguna ocasión vimos a los tres (Luo, Guo y Wang) juntos en pista, con el equipo jugando a toda velocidad, aunque con más rapidez que control. Ninguno de los guards es un buen director, y la selección China tenía muchos problemas de control de ritmo y cuidado del balón, creando siempre desde el uno contra uno, sobre todo de Guo.

Por dentro los asiáticos presentaban muchos centímetros y mucha rotación de piezas. En parte por dotar al equipo de mayor versatilidad y más opciones, y en cierto modo como respuesta a la falta de nivel y rendimiento reales de alguno de los interiores de la plantilla. Xuhang Zhu era el elegido cuando se buscaba abrir espacios para las penetraciones de los exteriores. Zhu jugaba predominantemente en el perímetro, siempre abierto en busca de recibir el pase (sobre todo de los hombres que penetraba) para lanzar desde media y larga distancia. Involucrado también en la distribución de balón, era una opción claramente ofensiva.

Si el entrenador chino buscaba una opción más lenta pero de mayor altura, colocaba en pista a los dos centers, Tao Xu y Zhelin Wang, ganando presencia (en centímetros, no en kilos) en la pintura. Ambos rondando los siete pies, con largos brazos, cierta agilidad, pero delgados y algo frágiles. Xu se mostró bastante verde e inmaduro. Buscaba las acciones en el poste bajo pero carecía de un juego de pies y unos movimientos bien pulidos suficientes para ser efectivo en las inmediaciones del aro. Por sus características físicas, tiene herramientas para trabajar, pero parecía tener mucho camino por delante. Por su parte, Zhelin Wang dejó mejores sensaciones en cuanto a fundamentos se refiere, siempre en destellos prometedores, que frecuentemente se acababan chocando con la realidad de su falta de fuerza y contundencia. Si ha sido capaz de trabajar en su cuerpo, deberíamos verle como un jugador más eficaz alrededor del aro, además de un buen reboteador por simple longitud de brazos.

Con los siete jugadores de la sub17 nos sale un núcleo tal que así: Guo, Zirui Wang, Zhai, Zhou y Zhelin Wang, con Luo y Xu como recambios exterior e interior respectivamente. Pero hasta ver a la selección china en acción no sabremos el verdadero planteamiento con los chicos del 92 integrados en el grupo. Echándoles un vistazo nos encontramos a Ran Sui, un base/escolta de un corte parecido al de los chicos del 93, muy rápido y habilidoso, aunque en teoría mejor pasador y peor anotador. Le teníamos un poco perdida la pista, así que veremos cómo ha progresado, sobre todo en su tiro exterior, una de las grandes debilidades de su juego. Quan Gu estuvo presente en el equipo chino que participó en Mannheim el año pasado y puede unirse a Zhai en ese papel de combo-forward intercambiable (el papel que hacía Pu Wang), con uno de ellos incluso formando pareja con Zhu en un hipotético quinteto con todos los hombres abiertos, penetraciones constantes y jugadores esperando el pase en la línea de tres puntos.

Los otros dos jugadores del 92 son dos interiores, el gigantón Li Muhao (2´18), con muchos centímetros pero ninguna relevancia en su corta carrera en categorías inferiores (quizá su presencia en el roster es un intento por sacar algo de él) y Tonglin Sun, un hombre que tuvo un papel bastante importante en la sub18 que disputó el Torneo de Asia de la categoría en Yemen el verano pasado siendo junior de primer año. Sun sí que podría tener más relevancia que el grupo del 93 gracias a su mayor madurez, capacidad de pase desde el poste bajo, decente tiro de media-larga distancia y labor reboteadora.

Completará el roster (según lo anunciado por Euroliga en un primer momento) el exterior Mingxin Ju, del 93, capaz de jugar en tres posiciones desde escolta hasta falso cuatro, y que rindiese muy bien en el sub16 de hace dos años como prolífico anotador y versátil ala, aunque no formó parte de la selección mundialista de Hamburgo.

China puede ser el gran desconocido para los aficionados que presencien esta fase final del NIJT de Barcelona, aunque incluso para los que la hemos visto en estos últimos dos años resulta una incógnita dada la escasez de oportunidades de las que disponemos para ver su evolución y de esta mezcla entre jugadores del 92 y 93 que no hemos podido ver en acción todavía. Veremos el planteamiento táctico del equipo chino, pero a priori no nos cuesta imaginarles como un equipo terriblemente incómodo para sus rivales. Por la gran estatura y longitud de la casi totalidad de sus jugadores, por su juego poco estructurado y por impulsos, por su tiro exterior, por el talento de Guo o Zhai, por la multitud de opciones que deja su plantilla y, también, por el desconocimiento sobre sus jugadores de forma general. Después serán más o menos competitivos, dependiendo de cómo se compenetren entre sí y como se adapten a la competición. En principio, no descartamos nada, ni verles perder los tres partidos del grupo ni disfrutarles mientras pelean por una plaza en la final.


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Noticia publicada por Alejandro González

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