Jueves, 21 de octubre de 2021
06.05.2011 - 16:28h. [ Comenta la noticia ]
0 comentarios
Guía Final Four 2011: Análisis del Maccabi Tel Aviv, por Iván Fernández




- Palmarés del Maccabi Tel Aviv

Campeón de Europa: 5 (1977, 82, 2001, 04 y 05)

Subcampeón de Europa: 8 (1980, 82, 87, 88, 89, 2000, 06 y 08)

Final Four: 11ª (1988, 89, 91, 2000, 01, 02, 04, 05, 06, 08 y 11)

Otros títulos europeos: -
Ligas: 48
Copas: 38

- Esta temporada

Fase regular: 1º Grupo A (9-1)
Top 16: 2º Grupo F (3-3)
Playoff: 1-3 a Caja Laboral
Total: 15-5


Resarciéndose se su sorprendente eliminación en los cuartos de final de la temporada pasada, el Maccabi de Tel Aviv regresa tres años después a una Final Four, lo que ya de por sí supone un éxito dadas las expectativas que a principios de temporada creaba un equipo prácticamente nuevo. Apostando por varias líneas de renovación que incluían el mercado interior (Pargo), el europeo (Schortsianitis, Hendrix, Macvan) y el retorno de jugadores con el que se pretendía reforzar la identidad (Eliyahu, Burstein, y parece que Halperin lo hará el año próximo), el conjunto israelí llega a la Final Four tras despachar una gran primera fase, donde tras la dura derrota inicial en Vitoria sólo conoció el triunfo, y un Top 16 donde no pudo con el Barcelona.

Con un juego heterodoxo en el que prima la velocidad y la polivalencia, el Maccabi ha mostrado dos caras distintas en su versión local y foránea, apuntando síntomas de irregularidad incluso en el transcurso de un mismo partido. Tras unos primeros meses donde Eidson marcó la pauta, el bajón del estadounidense fue suplido por la solidez de un Schortsianitis más regular que nunca y de una línea exterior tan impredecible como espectacular e intensa cuando las cosas fluían. Ante la Final Four, la baja de Perkins y la duda del pivot griego dibujan sombras en un conjunto que si logra imponer su velocidad y consigue anotar desde el exterior aún puede seguir sorprendiendo.


- La plantilla

La lesión de Doron Perkins deja a Jeremy Pargo como base más claro en la rotación de un Maccabi que pierde parte de su identidad con la ruptura de una de las parejas más imprevisibles de la competición. Campeón liguero la temporada pasada con el Galil Gilboa, Pargo es un jugador intenso, rápido y agresivo en defensa que además ataca el aro con autentica violencia. Con un tiro exterior irregular pero en franco progreso respecto a su etapa en Gonzaga, Pargo encuentra mayores dificultades cuando tiene que dotar de pausa al equipo o cuando se ve forzado a jugar en estático. Pese a su “soledad”, su excelente tramo final de Euroliga aumenta las esperanzas macabeas.

Con una función ya casi testimonial y más enfocada a ser el lazo de unión entre los jugadores y el club, Derrick Sharp (en el Maccabi desde la 96/97) afronta su octava Final Four dispuesto a trasmitir su experiencia y, quizás su buena mano en alguna jugada de final de cuarto.

Con la baja de Perkins (increíblemente el máximo reboteador del conjunto hebreo), es muy posible que Chuck Eidson tenga que asumir en diversas fases del encuentro el papel de base… si es que no lo hacía ya en la práctica. Auténtico hombre orquesta del juego macabeo la temporada pasada, su comienzo de año fue demoledor pero en los últimos meses ha vivido un bache del que parece recuperado ya en estas semanas. Inteligente, polivalente y con una gran visión de juego, Eidson canaliza lo mejor del juego macabeo a través de su teórica posición de alero, pero las exhibiciones en las finales copera y de la Eurocup de hace dos años con el Lietuvos Rytas jugando de base, hacen intuir que, al margen de sus dotes de mando, bien pudiera ocupar esa posición en los momentos cruciales. Potente de piernas, la zurda de Eidson se muestra irregular en el tiro exterior, mientras que en defensa destaca más por su intuición en el robo que por su academicismo.

En el puesto de escolta, Tal Burstein pone otro punto más de experiencia, aunque su temporada esté distando de ser la esperada. Marcado por sus recurrentes problemas físicos, Burstein está mostrándose muy errático en el tiro, ofreciendo mejores resultados en labores más grises como la ayuda en el rebote o la intensidad defensiva y perfilándose como otra de las alternativas para subir el balón cuando Pargo descanse en el banquillo.

Clave en el desenlace de la serie de cuartos, Guy Pnini es, pese a su irregularidad, una de las piezas básicas en el tiro exterior israeli. Muy efectivo a pies parados, ha ganado en recursos cerca del aro y en solidez defensiva, pero sigue estando un tanto limitado por su flojo manejo de balón y por un físico un tanto exento de explosividad. Natural de Tel Aviv, tras una interesante carrera en Israel pasó por el Zeleznik y el baloncesto chipriota antes de establecerse en un Maccabi donde su rol está empezando a aumentar.

La nómina de ‘3’ la completa un David Blu (el artista anteriormente conocido como Blutenthal), que en realidad actúa más minutos como falso ‘4’ que como un verdadero alero. De físico notable, posee una de las suspensiones más estéticas de la competición y es, sin duda, el jugador más peligroso del Maccabi en el tiro, tanto por su enorme rango en el mismo como por su capacidad de entrar en racha. Vital por su capacidad para generar espacios a Schortsianitis o Eliyahu, en defensa sufre con los jugadores rápidos pero se muestra colaborador en el rebote defensivo, dando la impresión que en esta su tercera etapa con el Maccabi ha madurado como jugador.

Muy cómodo en su vuelta a Tel Aviv, Lior Eliyahu está completando su mejor temporada como profesional, tras una campaña en Vitoria donde a caballo entre los problemas físicos y su falta de concentración alternó grandes momentos (tercer partido de la final) con otros realmente flojos. Lejos del perfil habitual del ‘4’ actual (apenas tiene tiro exterior), Eliyahu se desenvuelve mejor jugando sin balón por la línea de fondo, o actuando desde fuera hacia dentro gracias a su buen bote. Posee un poco estético pero eficaz semigancho/bomba y además es un muy buen (y rápido) pasador, lo que le convierte en un jugador de un perfil ofensivo de primer nivel pese a su heterodoxo estilo. Condicionado por su falta de peso, sufre en el uno por uno defensivo mientras trata de corregir sus despistes en la defensa colectiva, siendo junto al rebote su gran asignatura pendiente.

En la recámara aparece un Milan Macvan al que le está costando, pese a que en los últimos partidos de la liga israelí parezca contar con más minutaje, adaptarse a su nuevo rol. Si consigue perfilarse en su nueva situación, el serbio puede llegar a ser un jugador determinante para las aspiraciones macabeas. Pese a las dudas, el gran comienzo de temporada en Hemofarm confirma a un Macvan que sigue demostrando que las dudas sobre su adaptación a la categoría senior eran infundadas. Sin dominar en el poste bajo como en sus tiempos formativos, ha conseguido evolucionar manteniendo buena parte de sus principales argumentos ofensivos. Jugando mucho más de cara, cada vez es más fiable en el tiro exterior a la par que sus buenas manos le permiten anotar puntos con facilidad, tanto jugando sin balón como llegando como trailer en la transición. Buen pasador, ha perdido parte de su visión desde el poste bajo pero mantiene su buena conexión con el otro pivot desde el poste alto. Macvan es, además, un jugador clarividente y que posee un fuerte temperamento.

En el puesto de pivot puro aparece la figura de un Sofoklis Schortsianitis que está completando, de largo, la mejor temporada de su carrera, aunando un peso más o menos aceptable con una mayor madurez en el juego y, sobre todo, una mayor continuidad. Mucho más maduro que en su anterior etapa fuera de Grecia (Cantu en la 03/04), ‘Big Sofo’ es el eje del juego del Maccabi en estático y la principal referencia de inicio. Ágil y coordinado para su peso, es un jugador prácticamente imparable cuando recibe en ventaja en el poste bajo y sólo unas manos un tanto blandas y sus problemas con las faltas, menores este año, frenan un tanto su impacto. Sin excesiva relevancia en las últimas Final Four de Berlín y Paris, Barcelona bien pudiera ser el lugar ideal para que el pivot heleno consagre su capacidad de dominio. Y es que no conviene olvidar que en los momentos clave ya conoce lo que es ser un jugador decisivo… al menos con la selección (semifinal del Mundial de Japón o partido por el bronce en Polonia).

Desde el banco, y aunque en ocasiones Blatt apueste por jugar con un quinteto realmente pequeño, aparece un Richard Hendrix que lejos de acusar la llegada de Macvan ha visto realzado su rol pasando a desempeñar una función de teórico ‘5’ donde, pese a su falta de centímetros o peso, parece sentirse más cómodo. Intenso y activo, Hendrix no elude el contacto y tiene cierta facilidad anotadora en el poste bajo, aderezada con un muy buen sentido del rebote, destacando especialmente en su carga del ofensivo. Voluntarioso en defensa, le cuesta leer el juego en estático y no es muy fiable desde el 4´60.

En la recámara queda un lesionado Yaniv Green que, en caso de llegar a tiempo a la cita barcelonesa, podría aportar algún minuto de dureza defensiva e intensidad en los bloqueos y las continuaciones.


- El entrenador

Estadounidense de origen israelí, David Blatt vive su segunda etapa como entrenador principal en el Maccabi de Tel Aviv, consiguiendo, al igual que en 2002, llevar al equipo a la Final Four. Como jugador se formó en la Universidad de Princeton, aunque la mayor parte de su carrera se desarrolló ya en el baloncesto israelí (Maccabi Haifa, Hapoel Jerusalem, Netanya, Galil Helion y Hapoel Tel Aviv).

Convertido en todo un trotamundos desde que comenzase su carrera europea en el Galil Elyon, fue ascendiendo en la jerarquía del basket europeo: Maccabi, Benetton, Efes Pilsen… pero fue en Rusia donde encontró su confirmación como entrenador de élite. Con experiencia previa en el Dinamo San Petersburgo, Blatt llevó a Rusia a su primera medalla de oro en el EuroBasket 2007, tras un ejercicio de fe en los cruces bien sustentado por unos enormes Victor Khryapa y Andrei Kirilenko (memorable duelo en semifinales ante Siskauskas). Sin embargo, su paso por Dinamo de Moscú, Estambul o Salónica, así como los últimos torneos con la selección rusa (con la excepción del digno último Mundial) mermaron su credibilidad como gestor de grupos al obtener algunos resultados bastante por debajo de los previstos.

Amante de las rotaciones continuas, no es dogmático en los planteamientos de partido y suele mostrarse ágil en la dirección del encuentro apostando por la versatilidad y la velocidad. A estas características ha unido una positiva simplificación del juego de un Maccabi que la temporada pasada por momentos abusaba de las alternativas defensivas.


- Los números

Puntos: 82´2 (Pargo 13, Sofo 12´2, Eliyahu 11´3)
Rebotes: 36´5 (Perkins 5´4, Hendrix 4´9, Sofo 4´3)
Asistencias: 16´2 (Pargo 3’9,Eidson 3´8,Perkins 3´6)

T/2 %: 54´5
T/3%: 35´3
Tiros libres %: 66´4
Valoración: 93´6 (Sofo 13´7, Perkins 13´4, Eidson 13´2)


- El juego: ataque

Ritmo: Pocos equipos de la Euroliga juegan con el ritmo ofensivo con el que lo hace el Maccabi. Buscando el riesgo en la defensa, los de Blatt no dudan en correr en cuanto pueden.

Tiro exterior: Muy irregulares en esa faceta, pero aún así clave, pues sus mejores momentos tienden a coincidir con rachas de acierto. De los peores equipos del torneo desde el tiro libre.

Juego interior: En especial de inicio, al menos en estático, el juego interior es el principal foco de anotación israelí bien buscando a Schortsianitis en el poste bajo o las zonas muertas con Eliyahu.

Circulación: Aunque en ocasiones Pargo abusa del bote o de las penetraciones suicidas, en general el Maccabi mueve con velocidad y sentido el balón, logrando muchos tiros cómodos.

Heterodoxia: Desde jugar con dos bases (con Perkins lesionado no habrá lugar a ello) a que el balón lo suba Eidson o Burstein, pasando por una configuración interior donde no es raro ver a Blu de ‘4’ y a Eliyahu o Macvan como ‘5’… el Maccabi es uno de los equipos menos encorsetados tácticamente del torneo.


- El juego: defensa

Agresividad: A falta de ver como acusan la baja de Perkins, la agresividad es la nota clave de un Maccabi que arriesga atacando al hombre de balón y trabaja muy duro sobre las líneas de pase. No es raro verles hacer presión a media pista o ‘traps’ al base contrario.


Debilidad interior: La tendencia a jugar con pequeños, la poca presencia de Eliyahu y la tendencia a cargarse de faltas de Schortsianitis dejan al juego interior como la principal merma defensiva del equipo de Blatt.

Sencillez: Pese al uso de algunas alternativas zonales, el Maccabi de este temporada ha simplificado su funcionamiento defensivo, que el año pasado por momentos llegó a ser esquizofrénico.

Físico: La línea exterior marca un tono físico que castiga al rival y que permite al Maccabi realizar cambios y ayudas sin mayor prejuicio.


Compartir noticia:  Facebook |  Twitter |  Menéame |  Digg |  Del.icio.us |  Technorati |  Yahoo! My Web   


Noticia publicada por Iván Fernández

0 comentarios
Danos tu opinión
Danos tu opinión
Nick:


Comentario:


Código de seguridad: 6631

Por favor, necesitamos que reescribas el código de seguridad para asegurarnos que no se trata de un robot:


Patrocinadores: Federación Española de Baloncesto           Marina Esports           Basket Málaga

© BasketMe, 2006-2011   RSS   |   Live scores   |   Aviso legal   |   Contacto   |   Colabora con nosotros   |   Créditos