Lunes, 25 de octubre de 2021
26.10.2011 - 01:50h. [ Comenta la noticia ]
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Crónica Euroliga: Unicaja - Zalgiris Kaunas (85-78)



GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL PARTIDO (46 FOTOS), POR CHRISTIAN ALMARAZ

El Unicaja de Málaga ha conseguido una victoria muy importante en su debut en casa en la Euroliga 2011-12, superando por 85 a 78, tras una prórroga, al enemigo más directo de su grupo, el Zalgiris Kaunas. Un rival que venía algo trastocado, entre la nueva oleada de delirios de Romanov (que despidió a Zouros hace unos días) y la polémica (o al menos el amago de ella) surgida en Lituania por culpa de los inquietos dedos de Ty Lawson con su Twitter abierto. Aún así, los campeones de la LKL dieron la cara y llegaron incluso a dominar gran parte del partido, siendo incapaces, eso sí, de acabar de rematar la faena en un par de momentos muy concretos a lo largo de la segunda parte, en los que la herida que pudieron haber abierto se hubiese antojado casi imposible de restañar.

El conjunto local no estuvo nada brillante en términos generales, aunque arrancó con más fe y garra que otra cosa en el momento más importante del partido, salvando el partido en el tiempo reglamentario para luego imponer su corazón sobre un rival ya tocado y desfondado. A pesar de todos los problemas y ajustes propios de la situación con la que Zalgiris había llegado a Málaga, los lituanos ofrecieron algunos planteamientos francamente interesantes y efectivos. Demostrando una correcta preparación del partido y estudio de su rival, consiguieron evitar que Unicaja corriese con soltura y, una vez en estático, incomodaron o impidieron la fase más temprana del ataque cajista en el cinco contra cinco.

Como ya hemos visto en más de una ocasión, cuando los malagueños no corren o inician rápido, sufren mucho. De sus bases, con un Rowland impotente, no surgía la chispa de improvisación y la capacidad de respuesta necesarias para crear opciones ofensivas una vez la idea inicial del ataque era desbaratada por el rival. Tras las primeras posesiones dirigidas a Joel Freeland en el poste bajo, esquema habitual, Unicaja se quedó sin muchos más recursos. El inglés ha mantenido una batalla tremenda frente a los hombres altos de Zalgiris, que a ratos han intimidado de forma notable.

Del otro lado, Zalgiris cumplía con las previsiones e intentaba salir rápido con Ty Lawson y Sonny Weems, usando el pick and roll frontal, la corpulencia de Javtokas abajo y las acciones individuales del propio Weems como principales armas. Los lituanos tomaron así las primeras ventajas (9-14) ante un cuadro andaluz muy atascado en ataque. Weems ha tenido momentos excelentes esta noche, muy sobrado en acciones de desborde y enseñando una mejoría técnica muy interesante. Bien es cierto que al final del partido ha sido determinante, del lado negativo, al protagonizar errores y precipitaciones que han frenado a su equipo en instantes claves. Kristaps Valters vivía su primer gran arranque de inspiración anotando un triple y una sensacional canasta, desequilibrado, sobre la bocina, para cerrar el primer cuarto con 20-19 en el marcador. Zalgiris había parecido superior, pero no había concretado del todo y Unicaja tiró de casta para remontar. Una perfecta escenificación premonitoria de lo que ocurriría tres cuartos y una prórroga después.

Con los mismos planteamientos y detalles, un Zalgiris más efectivo en ataque tomaba ritmo y ponía cierta tierra de por medio. La presión que Mateo había ordenado a la salida de balón y la creación báltica había llevado tanto a Rowland como a Valters a ponerse con dos faltas demasiado pronto, y la defensa perdió algo de intensidad en su primera línea. Una línea importante, pues con un inicio más fluido y rápido, Zalgiris carburó mucho mejor. Los pequeños eran incisivos y veloces y Klimavicius aprovechaba lo que éstos generaban para poner con un triple la máxima diferencia hasta entonces, nueve puntos, que se alargaría un poquito más hasta los once (28-39) que colocaba Weems al contragolpe. Unicaja seguía sufriendo en ataque, sin conseguir acciones claras de tiro y esos problemas ofensivos parecía conllevar algo de laxitud y relajación defensivas. La agresividad lituana, cargando el rebote ofensivo, impedía la salida rápida de los malagueños que dejaban la brecha en nueva tantos (30-39) al descanso. La sensación por entonces es que el despropósito podría haber sido mucho peor para los verdes si Zalgiris hubiese sido algo más consistente en ataque, aunque bien es cierto que en esa propuesta viva y rápida que proponía la solidez y la precisión se tornan muy complicadas.

Tras el intermedio, Vitoldas Masalskis ofrecía una propuesta diferente a aquella con la que había iniciado el partido. En lugar de Lawson y Delininkaitis, partían de inicio Popovic y Kalnietis como pequeños. Daba la impresión de que el interino del banquillo visitante apostaba por golpear fuerte en la reanudación para intentar abrir, por fin, una diferencia verdaderamente pronunciada. Zalgiris fue valiente, pero las cosas no salieron bien. Unicaja desde el inicio estuvo mucho más fluido en ataque, por fín pudiendo llevar a cabo sus planteamientos sin tantos problemas. Las jugadas iban saliendo y el equipo tomaba moral. Valters, que salió de inicio en la segunda parte, y Darden anotaban triples consecutivos, Gerald Fitch acertaba desde la línea de tiros libres y Luka Zoric completaba la remontada coronando el parcial de 10-0 con el que se inauguraba el tercer acto del partido. Vivimos instantes de intercambio de golpes y errores. Zoric iba poco a poco creciéndose y dejando destellos en defensa. Freeland seguía su particular lucha explotando al máximo su versatilidad frente a Javtokas y compañía. Weems rebasaba a Darden, un precioso emparejamiento en la noche de hoy y el propio Darden no culminó por muy poco un espectacular alley-oop que pareció imposible hasta que el norteamericano sorprendió a todos alcanzando el balón. Cuestión de centímetros. Un amago de fiesta que precedió a un bajón local que aprovechó Zalgiris sólo a medias, pues cuando los lituanos insinuaron la escapada, un par de errores, incluyendo los segundos pasos de salida de Weems, aún en fase de adaptación, les frenaron en seco. El tercer periodo se cerraba con la afición local protestando airadamente una falta no pitada sobre Darden y su quipo tres abajo en el marcador (49-52).

Marko Popovic iniciaba el último (o eso creíamos por entonces) periodo con un triple marca de la casa. Con Javtokas y los forwards bálticos intimidando muchísimo, de nuevo, un triple de Garbajosa supo a gloria (52-55). Gloria efímera porque la defensa de Zalgiris, larga y atlética, seguía imponiéndose, cuestión de brazos, reacción y músculo. Weems seguía anotando con fluidez y la preocupación se apoderaba del Carpena (54-61). Una vez más, los lituanos no supieron demarrar del todo. Como ese escalador que tira y parece dejar a su rival durante todo el puerto de montaña, pero sin acabar de separarse de verdad. Así comenzó el espectáculo final, pleno de intensidad, acciones brillantes y, por compensar, bastantes errores difícilmente explicables. Una situación de “caos” en la que Unicaja pudo remontar. Primero Freeland contra el mundo y luego Berni, justo después de que Popovic se colará entre medias con un canastón de esos suyos cuando se pone a hacer la guerra por su cuenta, con un triple que empataba el partido a 63 con algo menos de dos minutos por jugar. Para Zalgiris lo lógico era buscar a Weems y Popovic. En Unicaja Freeland era el centro neurálgico de todo lo que ocurría en el ataque malagueño. Weems comenzó a fallar y a precipitarse demasiado. Mucho, hasta botarse el balón en el pie en un momento muy caliente. Freeland estaba desatado, y no supo frenar a tiempo cuando le tocó ir a la línea de tiros libres, fallando ambos intentos. Popovic nos regaló otro instante clásico con un triple limpio jugando con el bloqueo que, como si no conocieran al talento croata, pilló relajada a la defensa cajista. Lawson y Valters se atacan el uno al otro y los tiros libres se suceden. Berni empata el partido de nuevo. Popovic se levanta desde más allá del arco otra vez, pero falla. En la última posesión del tiempo reglamentario Darden fuerza su penetración pero se estrella contra el bosque de brazos lituano. El balón elige un pie visitante para rebotar antes de salir y regala una opción más a Unicaja. Pero Valters falla el triple. 67-67. Prórroga.

En el tiempo reglamentario Unicaja se come a Zalgiris. El público ruge y el equipo se acelera, esta vez con el tino y el ritmo adecuados. Zalgiris cede. Otros dos jugadores brillan con sus canastas, pero es el croata Luka Zoric el que enciende la chispa con una portentosa actuación defensiva en esos minutos extra. Roba y tapona, enarbolando a Unicaja, y asiste además a Freeland para que el inglés machaque el aro rival. Zoric intimida y Unicaja corre, y al correr crea desequilibrios en una defensa que no llega a tiempo. De uno de esos mistmatches nace el primero de los dos triples de Valters.

La fanfarria final (76-69). Zalgiris, a la desesperada, ya no es capaz de reaccionar y los tiros libres sellan la victoria. Un triunfo que pudo haberse cerrado con diez puntos de ventaja, pero se quedaron en siete tras un triple de Kalnietis. Un detalle que puede convertirse en relevante en caso de pinchazo en Kaunas y posibles empates. Porque mientras nadie demuestre lo contrario, Zalgiris es el gran rival de Unicaja en este grupo. Con un CSKA jugando otra liga, y Panathinaikos también superior, lituanos y españoles deberían dirimir la tercera plaza del grupo, intentando que Brose Baskets y KK Zagreb (que dieron una imagen horrible en la primera jornada), en teoría inferiores, no se metan por medio. Es por ello que la victoria de esta noche en el Carpena tiene un sabor un poco más dulce. Un triunfo más en un inicio de campaña bastante bueno.

Joel Freeland encabeza el apartado estadístico con 21 puntos y 14 rebotes para un 24 de valoración (le lastran los tiros fallados ante el mencionado bosque de brazos rival). Kristaps Valters brilló con 20 puntos y 7 asistencias, interpretando bien desequilibrios y el pick and roll. Cuatro triples para el letón, tres de ellos vitales. Luka Zoric más silencioso con 7 puntos y 12 rebotes fue esencial. En Zalgiris Sonny Weems acabó con 21 puntos y 8 rebotes. Marko Popovic se fue hasta los 18 tantos. Los visitantes echaron de menos a Paulius Jankunas, que no pudo anotar limitado por un temprano problema de faltas.





Unicaja 85 (22+8+20+18+18): Rowland (2), Fitch (9), Darden (8), Freeland (21) y Zoric (7); Berni (7), Valters (17), Garbajosa (5), Sinanovic (2), Blanco (-).

Zalgiris 78 (19+20+13+15+11): Lawson (7), Delininkaitis (2), Weems (21), Jankunas (-) y Javtokas (7); Kalnietis (11), Klimavicius (8), Collins (-), Popovic (18), Rakovic (2), Kuzminskas (4).

Árbitros: Sinisa Herceg (Croacia), Enrico Sabetta (Italia) y Renaud Geller (Bélgica). Eliminados por faltas Paulius Jankunas (39´) y Berni Rodriguez (41´).

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de Euroliga 2011-12, disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena de Málaga ante unos 7.000 espectadores.


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Noticia publicada por Alejandro González

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