La Opinión
Copa del Rey: Análisis del Iberostar Tenerife
Adrián Hernández  | 04.02.2014 - 19:29h.
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Hablar del Iberostar Tenerife es hablar de cómo un equipo que hasta hace nada estaba peleándose por meterse en los play-offs de ascenso en LEB Oro se encontrará disputando la Copa del Rey 2014 de Málaga. Es hablar de un club que tiempo atrás tuvo que renacer de sus cenizas en la 2ª División Autonómica como Cantera Base 1939 Canarias, para llegar a codearse en la mejor liga de baloncesto de Europa y finalizar entre los ocho primeros clasificados tras las 17 jornadas que marcan la vuelta inicial. Es hablar de un equipo que, como diría Alejandro Martínez, “no se echa el pedo más grande que el culo”, y que ha sabido ir paso a paso, día a día, partido a partido hasta conseguir un objetivo que la isla del Teide no disfrutaba desde el 19 de diciembre de 1987: una fase final de la Copa del Rey.


Para ello, el Iberostar Tenerife ha tenido que luchar, y mucho. Cierto es que si Estudiantes no hubiera llegado a ganar a Gipuzkoa, los canaristas se habrían quedado fuera del torneo del K.O., pero también es cierto que si hay un club que se merecía disputar este prestigioso torneo, por casta, por lucha, por esfuerzo y por su juego vistoso, ese era el equipo lagunero.


La pretemporada había comenzado con la marcha de dos ilustres del club como lo fueron ‘Richi’ Guillén y Jakim Donaldson, que habían sido en varias ocasiones MVP en LEB Oro y de vital importancia para el ascenso deportivo del equipo a la máxima categoría del baloncesto español, y con las altas del argentino ‘Juanpi’ Gutiérrez, internacional absoluto y medalla de bronce en Pekín con la elástica albiceleste y del hijo del siete veces All-Star de la NBA Jack Sikma, Luke Sikma, que había hecho un gran trabajo en La Palma y Burgos en la Adecco Oro, pero que no poseía experiencia en ACB. De resto, continuaban los hombres que consiguieron la salvación durante la temporada anterior.


La primera mala noticia se produjo en un amistoso de pretemporada, cuando el griego Fotis Lampropoulos sufrió una rotura del ligamento de su rodilla. Este grave contratiempo derivó en la contratación automática del experimentado Diego Fajardo, un hombre de la casa que regresaba a Tenerife después de hacer una gran temporada en la liga iraní. Además, Alejandro Martínez tampoco pudo contar con Levi Rost para el inicio de competición, lesionado en la vuelta de la Copa Toyota ante el Herbalife Gran Canaria pocos días antes del comienzo de la liga. A ello se ha unido la inesperada marcha de Blagota Sekulic, máxima estrella del equipo, a sólo tres días del inicio de la Copa del Rey.





Con estos precedentes, la temporada no se empezaba como a Martínez le hubiera gustado, pero el juego desarrollado por el equipo y las victorias hicieron “olvidar” a los lesionados. Primero cayó Obradoiro, después CAI Zaragoza y Fuenlabrada, momento en el que el CB Canarias, liderado por un enorme Blagota Sekulić, se colocaba como tercer clasificado, colíder junto a Real Madrid, Herbalife Gran Canaria y FC Barcelona. Sin embargo, cuando mejor iban las cosas para los canaristas, con 3-0 en liga, y con Levi Rost a punto de volver a los terrenos de juego, se produjo la lesión del ‘Pipa’ Gutiérrez a la vez que el Canarias visitaba el Centro Insular de Deportes, primero, y el Palau Blaugrana después. El resultado no pudo ser más negativo: dos derrotas sin contestación y con la sensación de haber dado un paso atrás, momento que aprovechó el Joventut de Badalona para indagar en los males canaristas y hacer que su balance se volviera 3-3.


Una victoria “por los pelos” ante Gipuzkoa –que a la postre sería clave para la clasificación para la Copa- y un intento fallido de remontada ante Unicaja dieron paso a una derrota ante el Real Madrid, donde el ya Iberostar Tenerife comenzó a dar síntomas de cambio. A partir de entonces, los hombres de Alejandro Martínez encadenaron cinco victorias consecutivas, haciéndose fuertes en casa y venciendo en canchas tan complicadas como el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid o el Fernando Buesa Arena. La posibilidad de ir a la Copa del Rey pasó a ser un objetivo factible tras las victorias en el Santiago Martín ante UCAM Murcia y Cajasol (9-5). Una victoria más y el Canarias estaría en Málaga.


Pero nadie dijo que fuera a ser fácil. Valencia Basket devolvió al Iberostar Tenerife a La Tierra con un sonoro repaso en la Fuente San Luis y los canaristas caerían posteriormente ante Bilbao Basket y La Bruixa d’Or en dos ajustados encuentros, en los que valorar más que su rival no sirvió para conseguir el triunfo, y lo peor de todo, ya no dependían de sí mismos para acudir a Málaga. Todas las miradas de la isla tinerfeña se centraron durante unas horas en la capital de España, donde Estudiantes debía derrotar a Gipuzkoa para que los canaristas accedieran a la Copa, hecho que finalmente sucedió.


LA PLANTILLA



Posiblemente la plantilla del Iberostar Tenerife sea la más floja en cuanto a nombres se refiere, pero si algo ha demostrado el conjunto de Alejandro Martínez es que los hombres están por encima de cualquier nombre.


La posición de base está perfectamente ocupada con Ricardo Úriz. El base pamplonica, aparte de ser el tercer máximo asistente de la Liga, con 84 pases de canasta, ha demostrado lo completo que puede llegar a ser. Supera el 50% en tiros de dos y roza en 40% en lanzamientos desde más allá de la línea de 6’75, pero donde sobresale es desde la raya de 4’60, donde ha anotado 30 de sus 33 intentos (un 90,91%). Además, es el jugador que más robos de balón tiene del equipo, junto a Sikma. Carles Bivià es el base reserva, que destacó en las últimas temporadas en la LEB, sobre todo cuando sacaba a relucir su gran muñeca. Desde que llegó a Tenerife y a la Liga Endesa no ha llegado a explotar esas virtudes, pero sí ha demostrado su buena visión de juego, dando 30 pases de canasta en lo que se lleva de temporada, aunque si bien es cierto, le hace falta un mejor trato del balón.


Si Úriz y Bivià no están disponibles para jugar de ‘1’, Martínez siempre puede tirar de Nico Richotti o Jaime Heras para ejercer de base. El argentino –quién lo iba a decir hace cuatro temporadas- pasó de ser un jugador que deambulaba por las categorías inferiores de Italia y España a otro totalmente distinto que ocupaba espacios en el ‘Top 7 Kia’ de la Liga Endesa. Decir “Richotti” es decir “Magia”, y la actuación del argentino, presumiblemente saliendo desde el banquillo, podría ser clave para el Iberostar Tenerife.


Jaime Heras, por otro lado, es el “perro de presa”, el defensor agresivo que cualquier equipo necesita, y el tirador de larga distancia cuando la ocasión lo requiere. Además, es un seguro desde la línea de personal. Es cierto que es el jugador que menos valora del equipo (-8) y que posee el peor balance del Canarias (-70 con él en pista), pero también es cierto que el Iberostar Tenerife ha perdido en los tres encuentros que el capitán no ha jugado. En los otros 14 los canaristas poseen un bagaje de 9-5. ¿Curioso?





Los puestos exteriores quedan completados con Saúl Blanco y Levi Rost. El ovetense es el segundo máximo anotador del equipo y también es el segundo que más valora, pero tiene un aspecto negativo: es guadianesco. Cuando Blanco está acertado el equipo lo nota. Los 100 tantos de valoración que obtuvo como total en cuatro de las cinco victorias consecutivas del equipo dan muestra de ello. Blanco es un enorme tirador desde larga distancia, y posee uno de los mejores porcentajes desde más allá de la raya de 6’75 de la Liga Endesa (42,5%), pero el Iberostar Tenerife necesita que siempre esté activo.


El de Michigan, por su parte, es un multiusos. Enorme defensor y gran lanzador desde la esquina. Alejandro Martínez, incluso, lo ha llegado a poner como ‘4’ abierto, dando un espectacular rendimiento. Dejar lanzar a Rost desde la esquina es sinónimo de que va a enchufar de tres puntos. Además, tiene un espectacular 91,67% en tiros libres y es el jugador que menos pérdidas de balón posee del equipo (7). La posición de alero se cierra con el vinculado Sergio Rodríguez, jugador del Real Club Náutico de Tenerife, de Liga EBA, que muy probable que no disponga de minutos en el torneo del K.O.


Aparte de los citados Blagota Sekulić y Luke Sikma, y del lesionado Fotis Lampropoulos, el juego interior estará formado por ‘El Pipa’, ‘Juanpi’ Gutiérrez, Diego Fajardo y Jesús Chagoyen. El argentino, bronce en Pekín 2008, es un pívot con gran experiencia tanto a nivel internacional como en ACB. Sus lesiones no le han permitido jugar con regularidad en lo que se lleva de temporada. Muestra de ello es su escaso porcentaje en lanzamientos de dos puntos (34,78%), siendo éste superado, incluso, por su porcentaje desde el triple (38,89%).


Jesús Chagoyen y Diego Fajardo son dos pívots de rotación, que con la recuperación de Gutiérrez pasarán a un segundo plano. El gaditano es un poste de garra y esfuerzo. Le gusta salir a recibir a 6’75, bien para poner en práctica su tiro exterior o bien para buscar penetraciones, mientras que el icodense es un pívot algo más plástico y sutil a la hora de atacar, aunque con buena capacidad reboteadora y muy fuerte en defensa. Mamadou ‘Petit’ Niang cierra el juego interior canarista, aunque lo más probable es que el jugador vinculado no sea convocado para la Copa.


El gran ausente: Blagota Sekulić



Seguramente no entraría en las quinielas de nadie que el montenegrino hubiera acabado la primera vuelta de la liga como MVP (356 de valoración) y máximo anotador (296 puntos), pero la realidad es otra. El ‘9’ canarista no ha finalizado ningún encuentro por debajo de la decena de anotación y valoración en los 17 primeros partidos de liga, siendo fundamental para que el Iberostar Tenerife se metiera en la Copa del Rey. En ocho encuentros acabó con más de 20 de valoración, además de lograr tres dobles-dobles en lo que se lleva de competición. A pesar de no ser el jugador que más minutos ha disputado en la temporada bajo las órdenes de Alejandro Martínez, Sekulić posee un dato curioso: si el balance con él en pista es nulo o positivo, el Iberostar Canarias gana; si es negativo, el equipo lagunero pierde. Mal augurio dada la repentina marcha del jugador rumbo al Fenerbahçe de Zeljko Obradovic, que deja huérfano de su estrella al equipo canario a sólo tres días del inicio de la Copa del Rey.


El tapado: Luke Sikma



Silencioso trabajador. Titular indiscutible saliendo desde el banquillo, pues desde la reaparición del ‘Pipa’ Gutiérrez, Martínez ha decidido relegarle al banco en un inicio. Máximo taponador del equipo con 14 ‘chapas’, poseedor del mejor porcentaje en tiros de dos del equipo (61,86%), por delante incluso del propio Sekulić, y junto a Ricardo Úriz, máximo “ladrón” de los aurinegros, con 22 robos, pero con el aliciente de que pierde muchos menos balones que el base pamplonica (25 por 40). Pero si hay un dato que debe destacarse del norteamericano es el de su eficiencia en la pista. Con Sikma, el Iberostar Tenerife posee un +49, mientras que sin él, un -73. Puede que no sea el jugador que lance el tiro decisivo, pero sí es un jugador que gana partidos.





El entrenador: Alejandro Martínez



Es inentendible que en Tenerife todavía haya quien dude de este ENTRENADOR (sí, en mayúsculas). Alejandro Martínez, ese a quién mucha gente decía que la ACB se le quedaba grande cuando el CB Canarias arrancó la 2012/13 con un 0-7, ese que tras ascender al equipo de LEB-2 a LEB Oro lo hizo campeón de la Copa del Príncipe, lo ascendió a la Liga Endesa, lo mantuvo en su primera temporada con un 17-17 y lo mete en la Copa del Rey tras una enorme primera vuelta… Y a pesar de todo esto hay quien duda de él. Martínez ha demostrado, no sólo a sus detractores, sino a toda España, que no hace falta tener megaestrellas para que un equipo funcione. Que la calidad muchas veces está sobrevalorada y que lo que importa es el trabajo diario. Y así, poco a poco, pasito a pasito se llega al éxito. Alejandro tendrá en su poder la llave de canalizar la euforia de la clasificación para la Copa del Rey y también para que ésta no sea distracción para el principal objetivo del equipo: la permanencia.


PRECEDENTES



El Iberostar Tenerife sólo cuenta con dos participaciones en la Copa del Rey desde que acogió el formato de ‘Final a Ocho’. En la primera ocasión Santa Cruz de Tenerife fue la sede del torneo del K.O., allá por la temporada 1986/87. Por aquél entonces, el equipo entrenado por José Carlos Hernández Rizo plantó cara al Joventut de Badalona, gracias a 25 puntos de Eddie Phillips y Mike Harper, pero no pudo conseguir la victoria, cayendo por 97-92 ante la ‘Penya’.


En la segunda ocasión también fue el Joventut de Badalona el encargado de derrotar al CajaCanarias. Aquella vez la competición se disputó en Pisuerga (Valladolid, temporada 1987/88) y los canaristas, afectados por el famoso affaire extradeportivo de sus norteamericanos, cayó con rotundidad por 107-87. Ese 19 de diciembre de 1987 fue el último encuentro del Canarias en una fase final de la Copa del Rey.


Además de estos dos encuentros, el Iberostar Tenerife cuenta con otros doce encuentros coperos, correspondientes a la antigua Copa del Generalísimo y a la propia Copa del Rey, pero en eliminatoria previas a la Fase Final. La última aparición del cuadro lagunero sería en una ronda de dieciseisavos de final en la temporada 1990/91, que se saldó con una derrota ante el Elosúa León. En esa temporada el Canarias perdería su sitio en la élite.


Para recordar la primera participación del equipo aurinegro en el torneo del K.O. hay que remontarse hasta la campaña 1967/68. El equipo, aún en categoría regional, quedó emparejado con el Kas Vitoria, de Moncho Monsalve y Pepe Laso en la ronda de octavos de final, cayendo en El Frontón por 115-46 y en la vuelta por 43-80.


La siguiente ocasión en la que el club tinerfeño disputara la competición copera sería en la temporada 1981/82. Aquel equipo, liderado por Larry McNeal se enfrentó al Cotonificio, de Andrés Jiménez y Quim Costa, y perdería por 141-82 en la ida y 103-106 en la vuelta.


La hemeroteca de la Copa contempla un caso especialmente curioso: una selección de estudiantes canarios residentes en Madrid, que competía bajo la denominación de CB Canarias llegó hasta la final de la Copa Generalísimo de 1947, cayendo ante el FC Barcelona en la final por 39-25.


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Artículo publicado por Adrián Hernández

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